Strickland demuestra ser un cineasta inglés singular, alguien que observa el mundo desde una perspectiva que se aleja de la insularidad geográfica de su país.
Wakamatsu presenta la historia de manera directa y, en algunos momentos, casi teatral, permitiendo que el espectador descubra y reconozca el grado de absurdo que alcanza la situación.
A diferencia de sus películas más recientes, todos los elementos característicos de Burton resultan pertinentes y se ajustan bien al material. Además, la película se beneficia de su ligereza, su humor, su ternura y una actuación de Depp que, en esta ocasión, es sorprendentemente contenida.
La película es un poco celebratoria de su controvertida figura, pero ése es el menor de sus problemas. El mayor es no tener nada más que una actuación que la sostenga.
Arriesgada y potente. Filipelli va a un grado más básico y primal de las relaciones políticas: la puesta en escena de ideas, el debate, la contradicción.
Durkin aborda la lucha como una representación de los conflictos no expresados entre padres e hijos, creando un escenario público para resolver sus rencillas ocultas. Un ring donde se pierde más veces de las que se logra la victoria.
Con un espíritu de época logrado en parte gracias a la fotografía en 35mm de Robert Richardson, 'Air' evoca películas como 'Moneyball' y 'Jerry Maguire'. El gran acierto de Affleck radica en humanizar la historia.
'Amor y muerte' funciona más que nada por los caminos curiosos en los que el caso se va metiendo y por las actuaciones de una dupla fantástica como son Olsen y Plemons.
Longoria y su encantador elenco hacen agradable la propuesta y logran dejar al espectador con una sonrisa, a pesar de las debilidades y clichés que presenta la película.
El rapto es el resultado de una serie de procesos complicados. Es, de hecho, casi un milagro que la película logre convertirse en una por momentos tensa y angustiante historia de cómo la realidad política argentina es capaz de destruir la vida de una familia.
No alcanza del todo para hacer que 'Totally Killer' sea algo original ni novedoso, pero sí un ejercicio relativamente entretenido dentro de una búsqueda que apuesta más por la comedia que por el terror.
Una mirada poética, desgarrada y bastante dark de la existencia. Y una celebración de la voracidad del amor como último bastión frente a todos los males del mundo.
Más allá de caer en ciertos clichés, la película tiene una bienvenida luminosidad que la vuelve tierna. La combinación de materiales documentales o de ficciones de la época para retratar las calles y los ambientes parisinos le suman credibilidad y encanto.
El director no solo respeta la novela en su recorrido narrativo, sino que también se mantiene fiel a su tono de elaborada sátira. La sofisticada comedia se vuelve gradualmente más oscura, pero sin perder su esencia sarcástica.