Longoria y su encantador elenco hacen agradable la propuesta y logran dejar al espectador con una sonrisa, a pesar de las debilidades y clichés que presenta la película.
El rapto es el resultado de una serie de procesos complicados. Es, de hecho, casi un milagro que la película logre convertirse en una por momentos tensa y angustiante historia de cómo la realidad política argentina es capaz de destruir la vida de una familia.
El chiste del oso drogado, acelerado y furioso, provoca risa al principio y, si se quiere, un par de veces más. Sin embargo, resulta complicado mantener esa dinámica durante más de 90 minutos.
La película logra un nivel de sutileza y profundidad que se debe principalmente al desempeño de Colman, ya que el guión cae en numerosos clichés, conexiones forzadas y múltiples finales.
Una mirada poética, desgarrada y bastante dark de la existencia. Y una celebración de la voracidad del amor como último bastión frente a todos los males del mundo.
Más allá de caer en ciertos clichés, la película tiene una bienvenida luminosidad que la vuelve tierna. La combinación de materiales documentales o de ficciones de la época para retratar las calles y los ambientes parisinos le suman credibilidad y encanto.
Más una declaración de amor a The Smiths que una película en sí, si esta mezcla de sus canciones en formato cinematográfico logra que más personas conozcan a la icónica banda de Manchester, entonces este divertido ejercicio de nostalgia habrá valido la pena.
La propuesta de Simon podría considerarse adecuada para una obra de teatro, ya que este formato se ajusta perfectamente a su narración verbal extensa. A excepción de algunas escenas puntuales, la historia carece de elementos cinematográficos.
Tiene el valor de ser una historia que saca a la luz, de un modo comercialmente accesible y romántico, un complicado pasado con el que ese país recién ahora está empezando a lidiar.
Hay mucho ingenio e inteligencia en el planteo de esta película de terror y suspenso local. Esta película tiene el potencial de convertirse en un film de culto.
El guion es lo que sostiene a esta película como una obra de género valiosa e inteligente, lo suficientemente compleja para evitar caer en la Obviedad, sin perder nunca de vista su deuda con el espíritu del terror de clase B.
Impactante y muy distinta a casi todo el cine reciente de superhéroes. Es una película apasionante, brutal, cruda y espeluznante en varios momentos. Destaca la actuación excepcional de Joaquin Phoenix.
Aunque la película carece de la profundidad dramática necesaria para convertirse en un clásico y su primera hora es algo caótica en su narrativa, resulta muy entretenida y presenta momentos realmente impactantes y conmovedores.
Ruizpalacios se destaca como uno de los cineastas latinoamericanos más inventivos y creativos de su generación. La primera media hora de 'Museo' rivaliza con obras de directores como Arnaud Desplechin, Wes Anderson y algunos maestros de la nouvelle vague.
Filmada en hermoso blanco y negro, la película destaca por la actuación excepcional de Marie Bäumer, así como por los momentos de tensión y dolor que emergen a lo largo de la trama. Sin embargo, también adolece de algunas caracterizaciones que resultan ser un tanto evidentes.
Ya sin la sorpresa de la primera temporada y con una trama un tanto redundante, esta “segunda parte” de la serie de Netflix logra superar sus problemas narrativos gracias a sus encantadores personajes y a un notable elenco.
Las intenciones, entonces, de develar/revelar secretos de los ’70, podrán ser nobles y valiosas. Los resultados de 'Cómplices del silencio', lamentablemente, son decepcionantes.