La realidad pudo haber sido un poco distinta, pero la esencia del drama pasa por lograr conmovernos con esos mismos elementos, (...) Es una muy convincente, atractiva y divertida serie de ficción basada en hechos muy reales.
No es que se trate de un film impresentable ni mucho menos, pero le falta ese toque de calidad extra, ese plus que ha vuelto memorables a muchos títulos coreanos de acción.
El director no solo respeta la novela en su recorrido narrativo, sino que también se mantiene fiel a su tono de elaborada sátira. La sofisticada comedia se vuelve gradualmente más oscura, pero sin perder su esencia sarcástica.
Es la más medida de sus películas, siempre en relación con su propio y distintivo estilo. Este ligero acercamiento a una realidad más tangible está relacionado con la confrontación, casi en un sentido terapéutico, de su pasado, similar a la obra 'Amarcord' de Fellini.
Tiene el valor de ser una historia que saca a la luz, de un modo comercialmente accesible y romántico, un complicado pasado con el que ese país recién ahora está empezando a lidiar.
El guion es lo que sostiene a esta película como una obra de género valiosa e inteligente, lo suficientemente compleja para evitar caer en la Obviedad, sin perder nunca de vista su deuda con el espíritu del terror de clase B.
La tercera temporada de la serie de HBO creada por Nic Pizzolatto se destacó más por sus personajes que por su enigma central. Mahershala Ali se destacó en una serie que esta vez prefirió la introspección a la espectacularidad.
Todo se maneja en un bajo perfil, sin altisonancias ni discursos obvios. a León le juega a favor esa discreción: una puesta en escena precisa pero no vistosa y un tono que apuesta más por el dolor y la tristeza que por la más convencional denuncia.
Panos Cosmatos presenta una obra que resuena en la misma sintonía que el protagonista. Es una película intensa, repleta de excesos, casi delirante, violenta, impactante y a la vez absurda. Todo esto se combina de manera única. Cage, por supuesto, brilla en su rol.
La película es sumamente divertida y logra ser efectiva en cada chiste, situación y diálogo del elenco principal. Además, destaca por el hecho de que está filmada con un estilo que evoca a las producciones de épocas pasadas.
Es como una película sobre el menemismo contada por alguien que la vivió desde adentro y que, si bien fue levemente condenado y admite sus excesos, en el fondo no termina de estar del todo arrepentido.