[Crítica 2ª temporada]: Ya se puede notar que la construcción es bastante similar, que los misterios se van ampliando a lugares psicológicamente más densos y que lo sobrenatural seguirá siendo una presencia importante.
Escenas sueltas y momentos específicos dejan en claro que se trata de un cineasta que sabe acercarse a sus criaturas e iluminar sus enormes conflictos de una manera que parece natural.
La película no sale de lo convencional, pero el elenco es muy bueno y hace algo que es fundamental en este tipo de films: torna más o menos creíbles las escenas dentro de la cancha.
Más allá de sus defectos, excesos y subtramas innecesarias, 'Under the Bridge' es atractiva, avanza en un mundo de personajes inquietantes, desagradables y por momentos brutales.
Se trata de un drama tratado con la intensidad de una película de suspenso, cuya mayor potencia pasa por entender la extraña relación que la realeza tiene con el resto del mundo.
Una película humanista y sensible pero demasiado pobre en casi todos los demás sentidos. En algún punto la mejor manera de verla es como si fuera un film para niños. Pero ni aún así rinde.
Los directores optan por un enfoque clásico, sin intentar reinventar la narrativa. La historia real se adapta muy bien a este tipo de relatos; los elementos utilizados son de gran calidad y las actuaciones elevan el nivel de la producción, haciendo que el resultado final sea más impactante de lo que realmente es.
Un relato entretenido y simpático que, a diferencia de la película de McKay [The Big Short], no toma grandes riesgos creativos. Sin embargo, resulta una observación crítica pero amigable de un entorno que parece salido de 'El lobo de Wall Street'.
Una nueva versión que carece de elementos cinematográficos y originalidad. Su ritmo es lento, se siente ridícula en varios momentos, se esfuerza demasiado en su propia indulgencia y, en conjunto, resulta completamente incomprensible como experiencia.
La tensión que se genera entre esos materiales y lo que se sabe que pasaba detrás de escena es, sin duda, lo más destacado de este documental, que se presenta de manera prolija y profesional, aunque en ocasiones resulta excesivamente formal.
La película nunca es más que la suma de sus partes, pero esas partes son lo suficientemente graciosas, simpáticas y satisfactorias como para que la endeblez narrativa del conjunto nunca termine de afectarla.