No solo se convierte en una feroz crítica a la cultura corporativa de esa compañía en estos hechos específicos, sino a toda una filosofía de maximización de beneficios que está extendida en Wall Street.
[Crítica 2ª temporada]: Ya se puede notar que la construcción es bastante similar, que los misterios se van ampliando a lugares psicológicamente más densos y que lo sobrenatural seguirá siendo una presencia importante.
Una oda al profesionalismo y al trabajo en equipo de parte de un realizador y un actor que manejan a la perfección los resortes narrativos y los modelos actorales del cine clásico de Hollywood.
Con menos pretensiones de espectacularidad y más atención a un relato aceptablemente bien construido, puede proporcionar más satisfacciones que películas mucho más ambiciosas.
La tensión que se genera entre esos materiales y lo que se sabe que pasaba detrás de escena es, sin duda, lo más destacado de este documental, que se presenta de manera prolija y profesional, aunque en ocasiones resulta excesivamente formal.
Irónica pero sin caer en la condescendencia ni la humillación, emotiva sin volverse sensiblera, RITMO PERFECTO saca a la luz lo mejor de cierta comedia americana reciente.
La película no sale de lo convencional, pero el elenco es muy bueno y hace algo que es fundamental en este tipo de films: torna más o menos creíbles las escenas dentro de la cancha.
El material audiovisual es realmente fascinante. Aunque no se utiliza de manera demasiado precisa en 'They Call Me Magic', permite observar en acción a uno de los más grandes baloncestistas de la historia.
Es un documental entretenido, con algunos baches y manipulaciones deportivas un tanto ostensibles pero que finalmente cuenta ese proceso de renacimiento del equipo.
Es una serie no apta para estómagos delicados, pero su nivel de violencia está más cerca del comic grotesco que de una descripción realista de ese mundo. Dentro de su filoso, áspero pero muy entretenido concepto, no falla.