Si bien la película fluye y tiene momentos de precisa capacidad de observación, además de personajes secundarios muy logrados, se siente como un filme que se habría beneficiado de un mayor grado de audacia formal y riesgo estéticos.
Efectista pero muy efectiva, narra paso a paso lo que sucedió antes, durante y despuésdel hecho, transformándose en un homenaje a la ciudad que en esos días atravesó una de lassituaciones más tensas y difíciles de su historia.
Intenta ser una película que se mete en una forma de vida y en una clase social que puede ser tan impune como irresponsable y en la que no existe ni la culpa ni la conciencia de clase.
No se trata de una trama ni una historia demasiado original, pero logrará llegar a los espectadores que no se sientan un poco 'empujados' por ciertos chantajes emocionales.
Quizás lo más trascendente del film excede cualquier descripción y se aprecia en la granítica claridad de las imágenes, que parecen esculpidas en el tiempo, una suerte de pintura tomada en la época y recuperada veinte siglos después.
Quizás no sea la más emotiva ni impactante de las series, pero es innegable que se trata de una serie justa y honesta con su personaje y hasta con su manera de relacionarse con el mundo a través de la belleza y la obsesión por la perfección.
Nolan elabora una compleja estructura temporal que ofrece una representación visualmente impactante de un acontecimiento histórico que raras veces ha sido retratado en el cine.
No hay dudas que es una bella película y realizada con el máximo cuidado y prolijidad. Pero acaso esta historia necesitaba un espíritu más cercano al de David Lynch o de un Guillermo del Toro que al ritmo de cuento para la hora de la siesta de esta película.
Se trata de otro filme que busca retratar de manera realista y menos melodramática un tono que el heterodoxo y versátil director de 'Joe' y 'Prince Avalanche' sabe manejar a la perfección.
Salvo algunas pocas escenas con algún grado de inquietante intensidad de película de espionaje, lo demás es tan gris como el trabajo concreto frente a las computadoras del propio Snowden.
Es un choque raro, curioso, que genera algunos potentes momentos, pero que le da a la película un tono escabroso y un ritmo desacompasado que no termina de funcionar.
Estructurada de una manera bastante original, la película en ocasiones aborda sus temas con delicadeza y elegancia, mientras que en otros momentos se transforma en una de las comedias más burdas y banales del cine comercial.