Tiene historias, anécdotas y situaciones muy valiosas, pero no logra ir mucho más lejos de lo que todos los que seguimos más o menos el tema ya sabemos.
Más allá de sus defectos, excesos y subtramas innecesarias, 'Under the Bridge' es atractiva, avanza en un mundo de personajes inquietantes, desagradables y por momentos brutales.
Una película humanista y sensible pero demasiado pobre en casi todos los demás sentidos. En algún punto la mejor manera de verla es como si fuera un film para niños. Pero ni aún así rinde.
Los directores optan por un enfoque clásico, sin intentar reinventar la narrativa. La historia real se adapta muy bien a este tipo de relatos; los elementos utilizados son de gran calidad y las actuaciones elevan el nivel de la producción, haciendo que el resultado final sea más impactante de lo que realmente es.
Lo que hace que 'Reality' sea una película original es la forma que Satter encontró para hablar de un tema que bien podría haberse contado mediante un documental más convencional.
El film cuida ciertos aspectos del exhibicionismo común en este tipo de obras. Sin embargo, no siempre logra evitar ese recurso y, al final, recae en un modelo algo anticuado de representación de la violencia.
No será un gran film ni mucho menos, pero deja al espectador con una sonrisa nostálgica, recordando una época en la que palabras como solidaridad, empatía y comunidad no eran objetos de burla.
Seyfried logra alejar al personaje de la caricatura, permitiendo que el espectador comprenda las razones detrás de sus decisiones erróneas. Sin embargo, THE DROPOUT no justifica sus actos en absoluto.
Brutal, implacable y, finalmente, un tanto agotadora, por momentos la película cae víctima de su propia trampa y termina explotando la misma crueldad que intenta denunciar.
Meise crea una película oscura con esta historia, que tiene un tono «fassbinderiano» y es densa en sus repercusiones, además de ser muy dinámica en su desarrollo.
El ejercicio narrativo que finalmente termina siendo 'Landscapers' tiene su validez y su mérito, lo mismo que su encomiable intento por escaparle a las fórmulas repetidas del true crime.
Fallida mezcla de drama, película bélica y thriller policial. Por querer hacer un épico tratado acerca de una generación perdida, se olvidaron de hacer una película.
Dentro de los límites específicos de este tipo de propuestas, Sorín logró resultados que superan lo esperable para historias que fácilmente tienden a derrapar hacia los Juegos Olímpicos del lagrimón.
La película cuenta de manera emotiva y efectiva la historia de dos personajes que descubren que el verdadero camino en sus vidas podría ir más allá de la venganza.
Garbus consigue superar ciertas limitaciones y subrayados del guión para entregar una película compleja sobre las dificultades de supervivencia de las mujeres en un mundo regido por la violencia de los hombres.