La película aborda de una forma rigurosa la vida y carrera de McQueen, destacándose especialmente en el uso de materiales de archivo que muestran sus presentaciones inusuales. A lo largo del film, se revela un personaje complejo.
M.I.A. se deja ver en este retrato claramente autorizado tal como es, una fuerza vital y musical poderosa y una figura comprometida pero también muy contradictoria.
Apasionante como trama y como documento personal, este vals de negación de la memoria colectiva revela un peligroso nacionalismo y un antisemitismo que parece no haber desaparecido del todo.
Ambiciosa pero problemática, visualmente ingeniosa pero narrativamente bastante obvia, esta nueva biografía del mítico pintor gana mucho a partir de la extraordinaria composición de Willem Dafoe.
Un film intrigante que no logra aprovechar completamente su compleja historia. La película presenta una interesante premisa y plantea preguntas que aún no tienen respuestas claras.
El documental muestra, a través de sesiones de terapia y autoayuda algo repetitivas, la figura fascinante e inolvidable de Cary Grant, un verdadero ícono del cine.
El realizador británico presenta un excelente retrato de Emily Dickinson, la poetisa estadounidense. Su vida compleja y su obra magistral son tratadas con la misma relevancia en una película que inicia con un tono casi cómico y que, a medida que avanza, se torna más oscura y dolorosa.
Más interesado en la relación de Richards con la música que lo influenció y el blues en particular. Ese eje ayuda a que esta no sea otra película más de anécdotas de los Stones.
Es una inmersión total en la experiencia de Robert Frank: directa, intensa, provocadora y encantadora, con un humor mordaz muy característico de Nueva York y una cuidada selección musical. Al igual que su obra, no dejará a nadie indiferente.
Es interesante compararla con la fallida LIFE, con la que tiene muchos puntos dramáticos en común, pero a la que esta supera por inteligencia, sutileza y humanidad.
En esa relación de amor y odio hacia Jobs y su empresa radica lo más fascinante del filme, que retrata a Jobs como un hombre tanto cruel como visionario.