De una manera lúdica e inventiva, pero también crítica y coherente. El de 'Mudos testigos' es un dispositivo de juguete que, utilizando fantasmas, cuenta una historia que podría ser de verdad.
Sin ser una obra maestra, 'Skinamarink' ofrece una experiencia diferente y creativa. Se trata de un cine de horror puramente sensorial, que se aleja de las convenciones narrativas tradicionales y de las fórmulas comerciales.
La belleza de 'My Mexican Bretzel' radica en la combinación de sus impresionantes imágenes, que han sido magníficamente conservadas y restauradas, junto con los textos que guían el drama y la estética de la obra.
Es un interesante acercamiento a un fenómeno muy actual pero su larga duración termina afectando sus resultados, ya que es una película con grandes momentos que se terminan perdiendo un poco a lo largo del relato
La cámara desenfrenada y descontrolada, característica del cine de Williams, presenta en este cortometraje un elemento singular que modifica, para bien, la dirección de su obra.
Posee momentos de innegable potencia mezclados con otros un tanto banales. Juega a enganchar al espectador como si estuviera viendo una comedia afroamericana farsesca y ampulosa.
Una película modélica, un ejemplo claro de que se puede hacer un cine popular e inteligente, potencialmente masivo pero no banal, relatos de suspenso y acción que no subestimen al espectador ni lo obliguen a desconectar.
Más allá de que su segunda mitad no esté a la altura de la promesa inicial, es evidente que Bodin aprovecha un guion que, en otras manos, podría haberse limitado a repetir fórmulas de acumulación de golpes de efecto.
La película puede volverse un tanto reiterativa en su fórmula en algún momento, pero casi siempre Bertino encuentra alguna salida inesperada a los problemas que su propio guion le presenta.
El horror y la angustia existencial que provoca en el espectador es, sin duda, mucho más intensa que la de cualquier película como 'It', 'Anabelle' o las diversas historias de monstruos, espíritus y brujerías que podemos encontrar en cartelera.
Violenta, sangrienta, mucho más gore que la original, POSESION INFERNAL funciona como un digno exponente del género, pero no sorprende ni impacta realmente hasta sus últimos 15 minutos.
Una visión del mundo de alguien que parece acercarse desde una computadora, penetrarla, pasar de lo virtual a lo real y quedarse un tiempo ahí intentando entender qué pasa. En 'El auge del humano 3' lo que hay es experimentación visual, de principio a fin.