La promesa de la primera mitad se va desarmando cuando se empiezan a descubrir más detalles y la resolución central del asunto es bastante obvia y banal, por no decir previsible.
Más allá de las cuestionables decisiones de guión y producción, 'The Wretched' logra establecer un mundo que, aunque se inspira en múltiples referencias, tiene una identidad propia.
Una vez que Liman desata escenas cada vez más impactantes, la particularidad ingeniosa que caracterizaba a la película se va perdiendo ante la deslumbrante visualidad que envuelve a los protagonistas.
Posee momentos de innegable potencia mezclados con otros un tanto banales. Juega a enganchar al espectador como si estuviera viendo una comedia afroamericana farsesca y ampulosa.
Una película modélica, un ejemplo claro de que se puede hacer un cine popular e inteligente, potencialmente masivo pero no banal, relatos de suspenso y acción que no subestimen al espectador ni lo obliguen a desconectar.
La intensidad de la expresión de la actriz y la intimidad de la cámara convierten a Juana de Arco en un personaje que prácticamente se desarma y rearma ante nuestra cercana mirada.
Mezcla de drama familiar y thriller, la película filmada en España por el director iraní de 'La separación' no termina de convencer ni como una cosa ni como la otra.
La película resulta ser superficial y carece de creatividad. Su complejidad dramática parece innecesaria y es predecible en varios aspectos. Además, es evidente la falta de química entre los protagonistas.
Es un paper sobre Cronenberg que no teme en bordear por momentos la autoparodia o la cita a su propia obra. Es subyugante, misteriosa, por momentos incomprensible y siempre muy inteligente.
La película se destaca por su enfoque estético, utilizando recursos visuales y sonoros que a menudo resultan impactantes. Sin embargo, es el clima perturbador y angustiante el que realmente prevalece en cada momento.
Perturbador thriller psicológico. Más cerca de un thriller de autor europeo que de un film de género estadounidense tradicional, 'Swallow' ofrece un viaje inquietante a los misterios de la mente humana.
'Fair Play' es –más allá de sus imperfecciones– el tipo de película compleja, inteligente y bastante audaz que raramente estrena Netflix fuera de las tres o cuatro que presenta para «la temporada de los premios».
Opera como una inteligente y curiosamente desafiante mirada al presente y al futuro a partir de un relato alejado, en lo formal, de cualquier tipo de realismo pero claramente insertado en el aquí, el ahora y, más que nada, en el futuro.
A pesar de su simplicidad, esta película es realmente efectiva y guarda similitudes con "Un mundo perfecto", la obra de Clint Eastwood. Sin embargo, lo que le impide alcanzar la grandeza de ese clásico es una falta de emotividad que no logra plasmar.
La película abraza con todo el pasado y el estilo de la saga, y la originalidad que se pierde se gana en cierta efectividad y algunos golpes emocionales que, al menos a los viejos fans del balbuceante Balboa, nos hacen poner la piel de gallina.
Ambos realizadores logran controlar a sus personajes y desarrollar un universo creíble a su alrededor que nunca se vuelve evidente ni estereotipado. Emplean las convenciones para construir un drama que se experimenta intensamente.
Consigue lo que se propone: es una película de boxeo hecha y derecha, de esas que cuando están bien realizadas, funciona como un buen golpe aplicado al corazón.