Una película graciosa y emotiva que termina convirtiéndose en un bello y nostálgico homenaje a Nueva York. Termina generando emociones y reflexiones más intensas de las que imaginábamos al comenzar este viaje.
La película cuenta con una trama sencilla y muy accesible, además de la astuta decisión de no engañar a su audiencia con su propuesta. Es evidentemente una producción dirigida a los más jóvenes y se ajusta claramente a esas pautas. No se puede esperar otra cosa.
Ulman debuta en el cine con una comedia amigable que también deja una sensación sombría y dramática. Aunque no puede considerarse completamente original, al menos ofrece una perspectiva diferente dentro del a menudo predecible contexto hispanoamericano.
Como 'First Cow' o 'Minari', el film de Zhao presenta un tono sereno, una narrativa concisa y una notable capacidad de observación del mundo real, lo que lo distingue del resto de producciones convencionales.
Affleck, sin estridencias, logra convencernos de que la experiencia vale la pena. Es un viaje raro, denso y en ocasiones incómodo, pero al final se queda la sensación de que tuvo sentido haberlo recorrido.
Tiene mucho de inquietante y muy poco de convencional. Ari Aster no parece tener apuro ni apuesta por una estética clipera ni efectista a la hora de incentivar el terror.
Intenta ser una metareflexión sobre el arte y la creación similar a las que suelen aparecer en las obras de Charlie Kaufmann, pero en realidad se asemeja más a una terapia psicoanalítica presentada como un extenso ejercicio de danza contemporánea.
Una más que aceptable película que aborda un tema complicado y que, en mi opinión, supera sus desafíos de manera notable en comparación con otros relatos similares que han tenido más éxito comercial.
El filme ofrece un retrato crítico y bien logrado de las dificultades que enfrenta un hombre para adaptarse a las estrictas y algo incomprensibles normas de la ortodoxia religiosa.
Un filme que, de manera calma y cálida, sin grandes sobresaltos dramáticos, consigue lo que se propone: contar la historia de tres mujeres en apariencia muy distintas que terminan ayudándose entre sí casi sin proponérselo.
Lo que hace Hittman es representar cinematográficamente un verdadero retrato de un adolescente confundido, que todavía no ha encontrado su lugar en el mundo.