Se trata de uno de esos experimentos retro que funcionan como algo novedoso más que como nostalgia, ya que, en su combinación de influencias y modos, remite a un pasado que en realidad no existió jamás.
Posee momentos de innegable potencia mezclados con otros un tanto banales. Juega a enganchar al espectador como si estuviera viendo una comedia afroamericana farsesca y ampulosa.
Una película modélica, un ejemplo claro de que se puede hacer un cine popular e inteligente, potencialmente masivo pero no banal, relatos de suspenso y acción que no subestimen al espectador ni lo obliguen a desconectar.
En la Argentina se han realizado pocas películas de este tipo: masivas y populares, donde la acción, la comedia y la aventura están equilibradas y se respeta la inteligencia del espectador. Presenta secuencias memorables.
En algunos momentos, la película abusa de sus 'extrañezas y extravagancias' y presenta cierta pomposidad. Sin embargo, siempre se mantiene fiel a su esencia, resultando original, inusual y auténtica.
La película puede volverse un tanto reiterativa en su fórmula en algún momento, pero casi siempre Bertino encuentra alguna salida inesperada a los problemas que su propio guion le presenta.
De una manera lúdica e inventiva, pero también crítica y coherente. El de 'Mudos testigos' es un dispositivo de juguete que, utilizando fantasmas, cuenta una historia que podría ser de verdad.
Sin ser una obra maestra, 'Skinamarink' ofrece una experiencia diferente y creativa. Se trata de un cine de horror puramente sensorial, que se aleja de las convenciones narrativas tradicionales y de las fórmulas comerciales.
La belleza de 'My Mexican Bretzel' radica en la combinación de sus impresionantes imágenes, que han sido magníficamente conservadas y restauradas, junto con los textos que guían el drama y la estética de la obra.
Es un interesante acercamiento a un fenómeno muy actual pero su larga duración termina afectando sus resultados, ya que es una película con grandes momentos que se terminan perdiendo un poco a lo largo del relato
La cámara desenfrenada y descontrolada, característica del cine de Williams, presenta en este cortometraje un elemento singular que modifica, para bien, la dirección de su obra.