La película puede no ser tan impactante y provocadora como probablementen Schader aspiraba, pero THE CANYONS funciona como una especie de llamado de atención por parte de los 'has-beens' de la industria.
Parece, casi, un ejercicio de estilo o una recreación fotográfica, donde las piezas están todas ubicadas en el lugar correcto pero el filme cobra vida sólo intermitentemente.
Las actuaciones son de un naturalismo extremo, de tono bajo, haciendo que el espectador se sienta espía de conversaciones ajenas. Y los temas de los que se hablan son por lo general cotidianos, aunque en esos intercambios se dejan ver actitudes personales.
Como ya lo hizo en 'La helada negra', aunque de una manera más efectiva, Schonfeld se mueve en un espacio que combina realismo y fantasía, fusionando lo cotidiano con lo místico y lo indescifrable.
Una película emotiva si bien la directora evita subrayar su relato y jamás busca la lágrima fácil, esta se termina produciendo por la propia lógica del proceso y de la conexión entre alumnos y maestro.