Es una película ambiciosa y extraña que no siempre logra su objetivo. Su temática oscura a menudo evita que los elementos cómicos sean efectivos, además de mostrar cierta indecisión sobre cuál es la historia principal que desea narrar.
Una experiencia bastante desagradable en la que no asoma ni por un segundo algo parecido a la empatía. Peor. Cuando da la impresión que algo parecido a eso llegará, será aplastada por otra cruel broma del destino. Bah, del guión.
La clave de 'Nobody' radica en la actuación de Odenkirk, quien logra evitar que la película caiga en el ridículo total y mantiene una lógica interna precisa. Su habilidad para transmitir emociones incluso mostrando una expresión seria a lo largo de toda la película permite que el público encuentre momentos de risa.
Se trata de una de esas tramas perfectas para esos tratos existencialistas literarios, y Sinko logra llevarlo muy bien a través de sus quizás un tanto extensos 106 minutos.
Ingeniosa y muy divertida comedia. Se trata de una película con un guión tan redondo que uno imagina que varios estudios querrán hacer un remake en Estados Unidos.
Más compleja de lo que parece en un principio 'Black Bear' habla sobre cuestiones de género, sobre el proceso creativo, sobre los roles en las parejas y sobre el deseo, todo dentro de una historia que logra, a la vez, volverse cada vez más compleja y ambiciosa.
Los personajes se van volviendo más complejos con el correr de la narración y Triet tiene el talento y la inteligencia suficientes para que el espectador pueda entender, críticamente, las acciones de ambos.
A pesar de contar con varias escenas que no están bien resueltas en lo formal y lo actoral, 'Aguas verdes' se mantiene como un ejercicio loable de realizar un filme de género con recursos limitados.
Una película amable y ligera, con un leve toque de tensión y misterio, pero en última instancia, resulta bastante intrascendente. Se asemeja a lo que ha estado produciendo Allen a lo largo de este siglo.