El filme sigue las estructuras narrativas típicas del género. La principal variación consiste en heroínas y villanos que intercambian roles, pero en esencia, se mantiene fiel al modelo cinematográfico establecido.
Resolviendo las previsibles escenas con economía y efectividad aunque no demasiado brillo ni ingenio, 'Trol' cumple con la tarea que se propone: hacer muy correctamente una película de Hollywood fuera de Hollywood.
Se percibe que se ha desaprovechado una película que podría haber sido valiosa, una de esas que a veces logran abrirse camino en el cine comercial de Hollywood, pero que se ha visto forzada a sucumbir ante las exigencias de efectos especiales excesivos. Es una pena.
El filme presenta una fórmula parecida a la de su predecesor, aunque la novedad ha desaparecido y los momentos de tensión se han hecho más predecibles.
Bajo su apariencia de musical de hip-hop, la trama ofrece una crítica dura sobre los medios y las autoridades en su intento por alcanzar una forma de independencia que nunca se concreta.
Es un relato tierno y angusto, pero encantador que ofrece la película. Nunca se aborda con patetismo ni condescendencia, a pesar de que ciertas situaciones y obsesiones personales podrían dar esa impresión.
Logra convertirse en la versión cinematográfica de una excelente canción pop. Quizás no sea una obra maestra del género, pero podría igualmente llegar a las rondas finales de la competencia a la mejor comedia de los últimos tiempos.
La historia se enfoca en la conexión entre un pianista veterano que enfrenta una crisis y una joven periodista interesada en entrevistarlo, creando un drama meticulosamente elaborado y sofisticado en el contexto de la música clásica.
La imagen granulosa en 16mm contribuye a otorgar al cortometraje una atmósfera casi espectral, evocando melodías y sonidos propios de fantasmas que habitan en un limbo ajeno a la realidad.
Frustrante, floja, perezosa, repetitiva. Son siete episodios que uno ve pensando que en algún momento irán estableciendo un ritmo, una lógica, pero nada de eso sucede. Se vuelve cada vez más absurda y caprichosa.
Con referencias a Lovecraft y conceptos familiares de películas recientes, 'In The Earth' transita de manera algo torpe por las profundidades de la jungla y el género, lo que resalta su producción relativamente limitada.
La nueva película conserva su esencia única, lo que la vuelve más atractiva de lo esperado. Lo que se presenta en la pantalla es fiel a lo anunciado. Aquí no hay engaños; es una experiencia completa que abarca desde el inicio hasta el desenlace.
Loznitsa narra esta historia casi sin palabras, enfocándose en las impactantes imágenes que retratan los meses previos a la invasión nazi. Es una obra visualmente asombrosa.
El veterano realizador ruso regresa con una premiada película que, aunque no alcanza completamente sus aspiraciones, ofrece una perspectiva original y poco común sobre el tema.