Aunque hay interpretaciones sobresalientes, los personajes adolescentes son demasiado superficiales y el eco de mejores películas con temáticas similares ('El Conjuro') provoca que este despliegue de sustos repentinos resulte en una experiencia que se desvanece rápidamente, a pesar de cumplir con lo mínimo esperado.
No posee la misma magia ni nostalgia que tanto se apreció en la película anterior, pero no podemos culpar a los Muppets por descansar en los laureles, ya que las risas son constantes.
Es una película elegante de narrativa fina y detallista, que es tanto la reconstrucción de un pasado abandonado como de un personaje que recién cerca de los cincuenta años empieza a entender quién es realmente.
Sin duda, es muy interesante para aquellos que disfrutan de la comida peruana, pero la perspectiva de esta producción se asemeja más a un video corporativo que a un relato profundo que intenta expandir la mente en lugar de solo despertar el apetito.
La película es muy divertida e hilarante, y les saca el jugo a personajes muy bien construidos sin caerse nunca a la caricatura o a la pachotada fácil. Un hit.
El documental es elegante y las imágenes, elocuentes y cuidadas, pero falla en el ritmo y el discurso, contentándose con mostrar viñetas que no terminan por cuajar.
Las actuaciones de ambas Catherines son el pilar fuerte de este relato cálido de amistad y reconciliación, que pese a su oscuridad imperante termina encontrando el suficiente optimismo para ganarse el calificativo de "entrañable".
La directora Claire Denis se adentra en personajes conmovedores por su autenticidad, en una narrativa que no pretende llevarnos a ningún destino, sino que nos permite experimentar unos días en la vida de una mujer cansada de su soledad.
Con mucho humor e ingenio, un agudo comentario social y actuaciones sobresalientes para regodearse, es una película que se siente épica en su simpleza, y que entretiene tanto como conmueve.
Hay suficiente presencia para sostener cualquier cosa, pero el humor esporádico, la dramaturgia predecible y sin sorpresas termina sintiéndose vacía y sin mucho propósito.
La historia no es muy original que digamos, pero la ejecución resulta impecable, con un ritmo sin tregua y amplio catálogo de humor para dejar contentas a todas las facciones posibles del espectador actual.
Aunque es una película de terror contundente, también aborda un tema de gran impacto en los EE.UU. relacionado con Donald Trump. Más que una simple película de terror, se presenta como un 'thriller social' que resulta muy relevante.
En un tiempo donde la sobrecarga de efectos visuales y la violencia dominan, es un placer entregarse a esta experiencia cautivadora. Aquí, la ciencia ficción se presenta de una manera tan sencilla como la fantasía de un infante.
La película destaca por su vibrante colorido y su constante acción, sin embargo, puede resultar decepcionante para quienes anhelan una trama rica en personajes bien desarrollados. Es una opción ideal para revivir recuerdos de la infancia y calmar a aquellos que siguen siendo niños en su interior.