El director de ‘Déjame salir’ combina el suspense animal de ‘Tiburón’ con elementos de películas de ovnis, tornados y vaqueros en un fascinante filme de terror surrealista.
La cámara de Arnold actúa como una esponja, capturando el dolor físico de ser una vaca lechera en una fábrica. Hay momentos sorprendentemente hermosos, y Arnold se limita a mostrar la realidad sin adoctrinamiento.
Una maravilla pedagógica que no siempre funciona debido al texto y la voz en off que lo acompañan. Aun así, es un documental que debería ser obligatorio, al menos en las escuelas.
[Ford] funciona a la perfección. Sin embargo, los efectos especiales son la verdadera estrella, superando incluso al hombre y al semiperro. Logran transformar esta aventura del norte en una experiencia que recuerda a un parque de atracciones inspirado en Jack London.
Huye del realismo para abrazar la comedia más acrítica y amable. Si los personajes y todo lo que ocurre resultan previsibles, quizá solo es porque esta es una de esas películas que abraza sin complejos todos los clichés del mundo rural.
Entretenida y muy bien hecha película de animación que explota con gracia la iconografía faraónica. Los personajes principales están bien definidos a pesar de utilizar pocas pinceladas.
Una película convencional, teñida de una épica superficial y, sobre todo, bastante insulsa sobre la descubridora. Los diálogos son demasiado evidentes, como si estuvieran diseñados para un biopic digno de la Wikipedia.
A ratos hermoso aunque fallido melodrama impregnado de un romanticismo añejo que resulta demasiado lejano. Carece de precisión melodramática y se muestra rígido en el manejo de las emociones.
Funciona en su evocación del pasado a lo heritage film, con sus preciosas mansiones pero decae cuando abandona el idilio entre los dos jóvenes, las diferencias de clase y el ahogo existencial de dos familias.
Una película que realmente vale la pena ver es, sin duda, por la emocionante interpretación de Boseman. La adaptación es algo convencional y carece de destellos que la hagan destacar.
Pese a ser una película demasiado melosa y con desequilibrios de peso en una de sus partes, la del presente, 'El maestro que prometió el mar' se sostiene en gran medida gracias a la interpretación que hace el actor Enric Auquer.
Una comedia gozosa con aire de vodevil que fluye como un manantial de la mano de un reparto sembrado, capaz de moverse entre diálogos brillantes y endiablados, y una trama con todos los ingredientes posibles.
Más continuaciones simpáticas aunque inanes de la serie de televisión, una secuela emotiva que es igualmente adecuada para los admiradores de la saga y para los que se acercan por primera vez.
Carey Mulligan y Ralph Fiennes destacan en un filme que resulta correcto, fácil de digerir y, lamentablemente, fácil de olvidar. Su ritmo es excesivamente contemplativo.
Entretenida. Una mezcla en la que la esencia cómica no termina de funcionar del todo. A pesar de sus momentos brillantes y su buen sentido comercial, 'Malnazidos' deja una sensación de insatisfacción.
Comedia dramática que, aunque peca demasiadas veces de almibarada, resulta eficaz y curiosa. Cortellesi introduce elementos musicales (...) que le permiten hablar de violencia de género con originalidad, pese a los desequilibrios.
Ford se despide de Indiana Jones con la dignidad que se merece. Este filme ofrece una despedida honrosa al héroe. En un final muy bien logrado, se nos recuerda que las cicatrices siempre han sido el verdadero traje de héroe de Indy.