Sabe a poco y elude, de forma algo imperdonable, aspectos más experimentales de su vida. A pesar de todo, es una decente introducción a algo que fue mucho más que un mero coqueteo con lo paranormal, relacionado con uno de los grandes mitos de la historia del cine europeo.
Un abanico de recursos visuales que no escatima fuentes. Una suerte de biopic con cabezas parlantes, pero con detalles que dotan al conjunto de una estimulante personalidad propia.
Desaprovecha una historia impresionante que queda reducida a una narración simplista en un filme ordinario. Las peripecias son inverosímiles, presentadas de manera rudimentaria y los personajes son demasiado superficiales, llegando incluso a parecer caricaturas.
Chloë Sevigny y Kristen Stewart destacan en este drama que indaga en los mecanismos del complicado rompecabezas de una familia marcada por los abusos del padre.
Fascina, pero deja con ganas de más. Seduce en algunos momentos, aunque no logra ser transgresora. La película intenta ofrecer una metáfora sobre el cambio climático y la corrosión del plástico en nuestro entorno. Sin embargo, su mensaje se siente demasiado simplista y predecible.
Un oscuro mecanismo de terror existencial al sol de la playa que circula con un ritmo tan frenético como el envejecimiento acelerado que sufren sus personajes. La película ofrece una experiencia intensa sobre el ciclo de la vida.
Todo muy raro y, por eso mismo, atractivo. Fiel a la esencia excéntrica de un relato que solo se podía abordar con un actor desbocado (y muy cómodo en los excesos) y un director sin nada que perder porque ya lo ha perdido todo.
Es un decepcionante intento de revivir una película de semiculto pero con los guiños a la agenda de género y diversidad de este nuevo siglo. Predecible e insulsa.
Fabricada con los retales de infinidad de películas, pero sin que eso lastre su resultado final, el filme cumple con al menos uno de sus principales cometidos: inquietar.
Endeble intento para reiniciar la saga construido con continuos flashbacks que funcionan como un previsible catálogo del grito. Una película que no ofrece nada nuevo.
Bello y sorprendente tránsito a la muerte y la reencarnación. Las inmersiones en la luz y el color nos recuerdan que esta preciosa e insólita película muestra que el verdadero arte trasciende el objeto para reencarnarse en experiencia.
Una fantasía excesivamente cursi que transforma a su protagonista en una figura similar a la plaga de los Pequeños Pony. Aunque no aporta originalidad, logra ser efectiva.
Historia ágil y graciosa, con un buen ritmo proporcionado por un guion que mezcla de manera efectiva gags sobre lenguaje inclusivo, animalismo y asaltos a mano armada, incluidos guiños al clásico infantil 'Solo en casa'.
Meritoria ópera prima. Un filme pictórico, de grises y marrones, donde la América profunda se presenta como una metáfora teológica, un agujero negro insondable.
Gran crónica de un pícaro del sueño americano. Baker vuelve a demostrar por qué es uno de los grandes cronistas de su país una realidad sórdida que Baker mira de frente, con empatía y sin juzgar a nadie.
Asombrosa, es una clara muestra de la capacidad renovadora del cine español. Se podría etiquetar como performática, pero eso limitaría a palabras comunes la libertad que encierra esta singular película.