La historia de Baron es bastante directa y superficial, lo que limita la exploración del interior del protagonista. Sin embargo, logra resaltar los aspectos más vacíos de Nueva York.
Ofrece un poco de todo lo que le faltaba a la primera película: un guion inteligente e ingenioso, un estilo divertido y una anárquica mezcla de varios géneros cinematográficos.
Si bien carece del intrigante trasfondo de conflicto edípico que caracterizó a 'The Good Son', esta película sorprende con múltiples desempeños que juegan con la idea de las apariencias engañosas.
Al igual que 'Mac and Me' se convierte en un extenso anuncio publicitario para McDonald's, 'Harry and the Hendersons' se transforma en un alegato en favor del vegetarianismo.
'Cléo from 5 to 7' transita con fluidez por diversos extremos emocionales, capturando la esencia de la incertidumbre y la introspección en un corto lapso de tiempo.