La mejor película sobre crimen de Scorsese desde 'Goodfellas', y un ejemplo puro y desenfrenado de lo que ha hecho a esta voz cinematográfica ser inconfundible durante casi 50 años.
Destaca cuando evoca la emoción que transmiten las carreras y resulta lo suficientemente convincente en esos momentos como para demostrar que nada supera la incertidumbre que produce una competición.
Difusa, pero cautivadora. Reichardt brilla al conectar la belleza natural con la compleja relación que tenemos con la humanidad; 'First Cow' otorga a este concepto una resonancia atemporal.
Heller se distingue por ser capaz de sacar el lado más emotivo de temas rocosos, inyectando detalles inteligentes y perspicaces en un material que podría haber caído fácilmente en el sentimentalismo.
Un reinvención brillante de la comedia de amistad. Aunque la situación es interesante, la verdadera magia de 'The Climb' reside en el formalismo astuto con el que se desarrolla.
El tono de Stearns transita entre la melancolía y lo macabro. "The Art of Self-Defense" no logra un equilibrio constante, pero su ambición la hace valiosa y su desenfado resulta gratificante.
Una propuesta madura elevada por la brillante actuación de Woodard, que merece todos los premios posibles. Chukwu mantiene un control impresionante del material.
La adaptación que Johnson ha realizado sobre la influyente novela no es perfecta, pero potencia los temas más importantes de la obra gracias a una cinematografía realmente poderosa.
La novela de King cobra vida con muchos momentos aterradores. Sin embargo, la historia no es nada nueva. Es imposible quitarse la sensación de que hemos estado aquí antes muchas veces.
Nadie hace mejores secuelas que Richard Linklater. 'Last Flag Flying' resulta efectiva al continuar la historia de los veteranos de Vietnam presentada en 'The Last Detail' de Hal Ashby, lanzada en 1973, manteniendo el mismo tono crítico que la original.
Ben Stiller realiza una interpretación conmovedora. La película de White ofrece un retrato sincero y genuino de las frustraciones que acompañan a la mediana edad.
Kevin Hart y Bryan Cranston forman una pareja inusual. La trama, aunque es más conservadora y menos problemática que la original, se siente estancada y no ofrece nada nuevo.
Es una mirada muy divertida de la madurez atrasada. Más allá de su valor como entretenimiento, la película también da con la tragedia de la madurez sin dirección.