Este remake funciona, pero en una frecuencia menor que su original, porque Burger imprime una cuota más dramática que el desparpajo risueño de la versión francesa. Claro, son maneras de contar distintas, pero esta adaptación gringa emociona.
Película vibrante, con una narrativa ágil y dinámica, que respeta tanto la cinta original como la figura de Rocky/Stallone. A su vez, es refrescante, ya que introduce de manera adecuada y con buen ritmo elementos nuevos que enriquecen la historia.
En un punto, el rol de De Niro es dueño de todas las respuestas, y un talento con su leyenda se merece una película que le sepa hacer las preguntas adecuadas.
'Ted 2' es un juguete que ha perdido su energía. Su creador no logró comprender que para revitalizarlo no se necesitan más bromas escatológicas ni gags aislados.
Absurdamente graciosa, esta es una celebración y a la vez una crítica velada pero inofensiva de la hoguera de vanidades que es Hollywood, y funciona más(...) como un resorte cómico de creatividad sin restricciones.
Usar comedia está bien, no es pecado, todo lo contrario, como género es de los más difíciles. Pero dejar en la zona liviandad talentos como estos puede que sí sea un pecado.
Pedagógico y enfocado en el público infantil, la antropomorfización de los animales no empaña la narrativa; por el contrario, facilita la apreciación del variado conjunto de geniales secuencias que se logran a través de esta inmersión en la vida silvestre.
Este 'Ben-Hur' es una oportunidad para valorar una gran historia, ya que la trama se mantiene prácticamente intacta. Sin embargo, los elementos y aspectos que componen esta versión no se encuentran tan bien aprovechados como en la de 1959.
Se trata de una correcta película, pero carece de la grandeza de 'Argo' o de la frescura de 'The town'. Aún así, hay momentos notables, en especial en las secuencias a pistolazo limpio: drama al servicio de una violencia artísticamente justificable.
El drama, como esencia y motor de la historia, queda oculto y debilitado bajo un maquillaje que parece forzado y excesivamente formal, a pesar del valioso contenido dramático y humano que se podría haber extraído de esta obra.
Este es un Woody Allen auténtico, no una autofalsificación como resultan otras de sus películas muy menores. Esta no es de la grandes, pero tampoco es de las intrascendentes, si es que hay una de esa categoría en su cine, valioso y complejo y sumamente honesto con su propia figura y persona.
La película sigue las convenciones de los relatos basados en hechos reales, con una eterna y casi incesante batalla legal. Posiblemente, sin esta estructura predefinida, el resultado final habría sido más impactante.
Se mantiene como una película fresca, debido a la manera ejemplar en que fue rodada por Bertolucci, sin ninguna coerción más que la libertad expresiva de un ideario ético alucinante y de otro ideario estético avasallador.
Sin arengas efectistas, sin patriotismos baratos, 'Las horas más oscuras' es un recorrido por la historia inglesa, pero sobre todo un viaje interior a la cabeza del líder menos probable, pero el ideal para los peores tiempos de guerra. Muy buena.
Intensa y para estómagos resistentes, esta cinta bélica de Gibson lo sitúa de nuevo como un autor interesante y resistente a las críticas que llaman la atención frente a su despiadada y castigadora manera de ver la vida y la guerra.
Lo que hay es energía y megalomanía, pero en dosis equilibradas para un relato cómico y audaz, que parece haber sido creado por un niño lleno de vitalidad y no por un hombre de ochenta años. Es un filme atrevido, que no necesariamente agradará a todos.