Sólo un maestro de la narración como Christian Petzold puede tensar la cuerda tan bien y sostener durante todo el metraje este notable y triste circo de máscaras.
Un relato melodramático efectivo que, sin embargo, fundamenta su narrativa en suspiros contenidos, miradas fugaces y encuentros furtivos en el contexto de una superproducción.
La película avanza con fluidez; sin embargo, al compararla con películas anteriores fundamentales en la representación de la lucha contra la mafia en el cine, sus resultados se sienten débiles y frágiles.
Tal vez si Spielberg hubiera evitado un enfoque tan patriotero y hubiera incorporado más de su característico escepticismo, en lugar de seguir el estilo típico de Hollywood, podríamos estar ante su nueva obra maestra. Sin embargo, estuvo muy cerca.
Lee Daniels es elocuente como cineasta y no cae en obviedades, pero quizás la película, en algunos pasajes, cae en la servidumbre de la pedagogía extrema.
Un lírico ejercicio sujeto a la realidad de los hechos y con los pies en la Tierra, sin duda, pero con la sensibilidad etérea necesaria, y creciendo a cada minuto más fuerte en su interior.
Hágase el favor de ver en cine esta película y apreciar esta historia, que se van armando gracias al oficio narrativo de este maestro del cine italiano que es Marco Bellocchio.
Es parte del club de películas cuyos protagonistas son mejores que las películas mismas y acá hay que ser justos con Hardy y su talento: desborda y sobrepasa con creces a una película pequeña y más bien televisiva.
Una historia potente, pero su gran debilidad es la traducción a la pantalla grande usando códigos y ropas del cine hollywoondese, bajo la forma de un thriller promedio para una trama que se aleja de la media.
'Mindhunter' se mueve en la espesa textura de 'Zodiac', pero con un enfoque más accesible propio de una serie de televisión. Se une así a las grandes obras del género policial reciente como 'True Detective'.
'The Deuce' es una experiencia estética y ética de parte de su creador: David Simon, el genio detrás de 'The Wire' y quien examina una vez más la falta de frontera entre la legalidad y la corrupción.
La artesanía de Spielberg se encarga de hacer girar la acción hacia una bendita y orgánica naturalidad. Claro, todo lo natural que puede ser enfrentar el poder. Pura artesanía de un gran artista del montaje como Spielberg.
Esta es una película sobre perder el control y analizar la vida (deportiva) desde las reglas del ataque y la defensa. Su director, el debutante sueco Janus Metz Pedersen, se anota desde ya en el circuito de los realizadores con algo que decir.
Intrigante y didáctica, la película explica bien la historia reciente de EE.UU., pero carece del nervio y la vena de su contraparte, esa maravilla que resulta 'Todos los hombres del Presidente'. Aún así, en su propia liga, es un aporte, y Liam Neeson no decepciona.
Resiste la maldición de las segundas partes y se sostiene, y bien, en un campo tan complicado como el terror. ¿Saltará de su asiento? Sin duda, pero comparará a cada instante con la original.
Lo que hay aquí es una película estructurada que sigue al pie de la letra las pautas para crear una biografía cinematográfica. En esencia, se presenta una historia recomendable sobre lo cotidiano, realizada por talentos latinos, que se viste con los estilos y códigos del cine de género de Hollywood.