Es una secuela original que presenta algunas inconsistencias en su guión. Si se hubiera enfocado más en su tono oscuro y autoconsciente, habría logrado un mejor resultado.
La ópera prima de Halldórsson evidencia que es mucho más que el arquero de la Selección de Islandia, conocido por detener un penal a Lionel Messi en el Mundial 2018.
Un film cuyo guión nació mal, carente de ritmo, desactualizado, anclado en el cine argentino "para toda la familia" de los 80 y 90, que depositaba la carga de su éxito artístico en el "comediante" de turno.
Puede parecer una copia descarada de 'Olympus Has Fallen', pero Emmerich tiene mejor muñeca para el gran espectáculo que Antoine Fuqua. Así, el ataque terrorista al núcleo del poder geopolítico mundial es un viaje a una acción felizmente caricaturesca.
Un ejemplo de que la lógica cartesiana no va muy bien con el cine, ya que todo en este universo resulta predecible, trillado, poblado por una galería de personajes secundarios poco interesantes, de esos fácilmente olvidables, y para colmo explicitado.
El filo satírico de McKay expone situaciones cotidianas, estableciendo un diálogo con la realidad que otorga al filme una crítica tanto profunda como evidente.
Los resultados obtenidos no son especialmente cómicos ni terroríficos. La película se queda en la superficie, como si estuviera hecha en piloto automático.
El resultado es un film atípico para los cánones de la N roja, uno que apuesta a mixturar un drama de pareja, con el deseo como motor, con una historia sobre espíritus con deudas pendientes en el mundo de los vivos.
Con un guión predecible y lineal, y un tono serio que no abraza su naturaleza de película de bajo presupuesto, 'Se ocultan en la oscuridad' carece de los elementos necesarios para asustar, cautivar o entretener.
Esta película se aleja del enfoque inquietante y sugestivo de la original, centrándose en cambio en un impacto visual que refleja las tendencias actuales del género.
Experimental, audaz y desafiante, esta ópera prima se presenta como una de las propuestas más arriesgadas y difíciles de clasificar que hemos visto en salas de cine recientemente.
Ominosa, hipnótica e inquietante, 'Aurora' no termina de redondearse como un film aún mejor debido a cierta tendencia al preciosismo y la estilización.
Pico creativo más alto de Disney desde 'Zootopia', la película nunca pierde la capacidad de asombrarse (y asombrarnos) ante lo desconocido y el sentido de las buenas aventuras, aquellas que todavía el cine puede dar.
Una muestra cabal de este tipo de películas, una comedia inofensiva y predecible en la que el gigantón descubre que debajo de su cuerpo voluminoso hay un ser tierno y querible.
Con una batería de efectos especiales siempre funcionales a la historia, el resultado es un film tan eficaz como carente de sorpresa, un entretenimiento vacacional tan noble como en definitiva genuino.