Cae, es cierto, en varios giros de guion que Pinarello suele ridiculizar en sus videos, pero demuestra que es alguien que sabe crear climas enrarecidos y un relato atrapante.
Ofrece una mirada incómoda y provocadora que lo ubica entre los estrenos más desafiantes y al mismo tiempo estimulantes del panorama local de los últimos tiempos.
La autoconciencia en 'Nadie' se origina en un concepto claro y en una inclinación hacia los excesos y lo caricaturesco, similar a lo que vemos en 'John Wick'. La participación del guionista Derek Kolstad refuerza la sospecha de que las similitudes no son meras coincidencias.
Comedia donde la lógica es que no haya lógica. Hay explicitud, tontería e inventiva. En una época donde muchas películas optan por autolimitar su potencial humorístico para evitar controversias, esta apuesta es un soplo de aire fresco.
Sus preguntas, en su mayoría sin respuesta, son de las pocas cosas que permanecen en la mente tras los créditos, lo que evidencia que es una película arriesgada, pero también fallida.
El documental no se dirige a un público especializado ni se enfoca en la rigurosidad científica. Sin embargo, su aspecto más fascinante es reflexionar sobre el cine, como un arte popular, concebido como un componente esencial de un lenguaje colectivo.
Es un juego de extorsiones y amenazas cercano al cine de gangsters, aunque sin perder la comicidad oscura, ese tono vitriólico que por momentos rememora a la filmografía como director de Danny DeVito.
La película presenta una estructura típicamente cómica, pero sorprendentemente ofrece un relato policial lleno de alucinaciones. En ciertos momentos, la narrativa se vuelve frenética.
Tenía todo para ser una comedia corrosiva y políticamente incorrecta, pero nunca logra definirse. Esta indecisión provoca que la película resulte fallida, a pesar de contar con buenas ideas que no logra desarrollar.
Con el punto de apoyo fundamental de un guón preciso y sin costurones, Rian Johnson dirige un típico film de "quién lo hizo" distinguido por un elenco formidable.
La película no elude ninguno de los lugares comunes del género de los superhéroes, sumándole algunas vueltas de guión que de tan casuales se vuelven arbitrarias.