Sin golpes bajos y evitando los lugares comunes, esta película se aleja del juicio y paternalismo típicos en el tratamiento de la adicción. 'El sonido del metal' explora caminos narrativos más cuestionables en su último tercio, debido a varios giros en el guion.
Dueña de una estética que recuerda a las películas del género de los primeros años ’90, 'Terrifier' hace de la concisión y el efectismo estilizado sus pilares fundamentales.
Es un ejercicio de estilo que, si bien remite a la pantalla chica, goza de un grado de incorrección y excesos que la convierte en una rareza en la cartelera argentina.
Los siete realizadores al mando de las cinco filmaciones "caseras" y supuestamente reales que integran estas nuevas Crónicas... llevan hasta el paroxismo los grandes hits actuales del género: formatos hogareños, zombies y vísceras.
La película de Richard Linklater resonó en el inconsciente colectivo de millones de espectadores a nivel mundial, convirtiéndose en un emblema para una generación que asocia el concepto de viaje no solo con el turismo, sino también con el romance y la pasión.
Esta serie no busca revolucionar nada, sino acumular todas las voces involucradas en el aventura para ofrecer un relato que combina elementos de Cenicienta con los tópicos de una fábula deportiva.
Con una trama más cercana a las de James Bond y "Misión Imposible" que al tono festivo y exagerado de las entregas anteriores, "RyF9" intenta tomar un rumbo diferente. Sin embargo, parece carecer de claridad sobre la dirección que quiere seguir.
El resultado deja un sabor amargo. Fernando opera también como una movida de marketing destinada a acrecentar la imagen pública de un protagonista presentado como un tipo simpático y extraordinario, sin dobleces.
Un planteo policial que resulta absurdo, seguido de un desarrollo que combina escenas de acción carentes de adrenalina y emoción. Además, incorpora un elemento humorístico que se articula en torno a motivos ya demasiado presentados.
Se sirve de todos y cada uno de los lugares comunes de las fábulas deportivas. El guión no escatima en golpes de efecto ni en desgracias para su protagonista.
La sexta parte de la saga de los ladrones motorizados, a la que aparentemente todavía le queda nafta en el tanque, no tiene lugar para la sutileza, lo complejo o lo sofisticado, sino que todo es puramente superficial, ruidoso, fibroso, visual y palpable.
Una película tensa, atrapante e incómoda, una despiadada reflexión sobre los vínculos interpersonales bajo los mandatos de un régimen laboral que no da respiro.
Es un viaje que, aunque caótico en algunos momentos, especialmente al inicio donde todo parece desordenado, logra mantener su encanto y la frescura de las pequeñas historias. El resultado es ameno y divertido.
Hallström presenta una comedia en la que nada puede salir realmente mal, logrando un efecto de agrado en el público cuyo mayor acierto es despertar el interés del espectador. El cine, en esta ocasión, deberá esperar.
Favreau, figura del cine independiente tanto como del mainstream, propone aquí una comedia que recuerda a 'Ratatouille', pero con manteca, carne, panceta y queso en lugar de verduritas.