Un film que se presenta como monocorde y distante, con un tono casi susurrante. La película pone énfasis en una precisión formal fría, eclipsando las emociones intensas de sus personajes.
El trabajo de Caine convierte a 'El último escape' en un excelente medio para destacar su talento y en una emotiva despedida del cine, donde ha brillado durante casi siete décadas.
La trama sigue a un hombre que enfrenta su jubilación, pero la película se queda atrapada en clichés emocionales, sin ofrecer un enfoque original que la distinga.
Esta comedia de venganza presenta un mundo femenino que se enfoca más en la apariencia que en la profundidad de los personajes, resultando en una trama que se vuelve insípida con chistes que ya han sido repetidos en exceso.
El debut de Hernández es un film sombrío y pausado, que logra crear climas opresivos en una geografía realista. La narrativa avanza de manera progresiva, sin grandes momentos de dramatismo.
El director británico presenta su obra más audaz y ambiciosa, ofreciendo un recorrido geográfico y temporal que resulta en ocasiones enigmático, ideal para disfrutar en una gran pantalla.
Un drama familiar excelentemente desarrollado, con imágenes que evocan la belleza del entorno. Su narrativa logra capturar la complejidad de las relaciones humanas.
La serie se enfoca en la acción, el suspenso y el impacto visual, dejando de lado una profundidad emocional o psicológica. Se trata de avanzar a pesar de las múltiples dificultades que enfrentan los personajes.
La escasez de información perjudica la creación de un universo con sus propias normas, así como la posibilidad de conectar emocionalmente con el pistolero y su joven compañero. Sin esa conexión emocional, la película no logra funcionar, a pesar de su duración.
Se trata, a fin de cuentas, de un entrañable experimento que funciona como un registro lleno de la pasión por el género y una reflexión sobre los alcances que puede tener una historia muy bien contada.
Pfening se destaca en su dirección con una notable ópera prima, ofreciendo una perspectiva cálida y lúdica del cine como un esfuerzo colaborativo y explorando los proyectos que definen nuestras vidas.
A pesar del riesgo de caer en un pastiche exagerado, la película logra su objetivo. Con un presupuesto de cien millones, el trío de directores orquesta de manera coherente múltiples niveles y estilos narrativos, respaldados por un elenco igualmente ambicioso.