Un film tenso e inquietante, una película bélica con el suficiente gramaje emotivo para convertirse en una de las mejores producciones originales de Netflix de los últimos meses.
El film busca replicar la mayoría de los mecanismos narrativos de su predecesora, logrando así un resultado que lo hace extremadamente similar a otros muchos.
Difícil tomarse en serio a 'El mayordomo'. Difícil, porque al tercer o cuarto plano, aquel en el que se ven dos negros ahorcados en contrapicado, evidencia su construcción abyecta y de una corrección política casi hilarante.
Una historia elaborada a base de dosis mal amalgamadas de comedia histórica, buddy-movie, drama romántico y policial clásico, lo que da como resultado un todo con gusto apenas a algo.
Una crudeza que por momentos coquetea con el morbo, pues la francesa no es de esas directoras que apuestan por lo sugerido, sino que muestra todo en primer plano, como si quisiera impactar a como dé lugar.
El film del manchego, especie de memoria íntima, es una cumbre en su carrera. Película testamentaria, es producto de la madurez de un realizador que se sabe viejo y empieza a pensar sobre el fin de su carrera y su propia vida.
Un cuento de hadas donde todo parece posible, un drama romántico predecible y efímero con algunas pinceladas de humor. Una película de pura superficie que, sin embargo, llena los ojos.
Un atrapante recorrido por los límites de la cordura humana. Se trata de un relato de terror gótico realizado con oficio y conocimiento, con capacidad para asustar a través de las herramientas más nobles del cine.
'Green Book' hace de su transparencia el principal vínculo con el público. Su relato es predecible, pero fluido, presentando una perspectiva inocente y sin subrayados, lejos de una denuncia superficial y moralista.
Es tan simple y transparente en su estructura como conmovedor en sus resonancias. Una comedia graciosísima, a veces amarga y otras (muy) negra, pero siempre dueña de un humanismo innegociable.
Tiene una puesta en escena tan profesional como impersonal y una propuesta demasiado convencional que no ofrece una perspectiva interesante sobre el popular músico rosarino.
Mixtura los ecos de una de las etapas más oscuras de la Argentina con la inocencia, ternura y el desconcierto de quien, como dice la directora en las notas, debe “crecer respetando silencios y sabiendo cosas que tal vez no debería conocer”.
Como si Berliger fuera una víctima más de los encantos de Bundy, el resultado es un thriller jurídico efectivo, tan magnético y atrapante como superficial.
La reconstrucción de la fascinante historia de la actriz Gloria Grahame es el eje de una película que termina pareciendo un telefilm, con una propuesta cargada de excesos y convencionalismos.
Serie a la altura de sus ambiciones. Los Javis añaden un toque de locura que envuelve tanto a los personajes como a los espectadores, llevándolos en un viaje inquietante y perturbador.