No tiene mucho más que ofrecer más allá de su particularidad técnica. El resultado es una película tan original en su forma como trillada y solemne en su desarrollo.
Polanski narra la toma de conciencia de Picquart y su lucha contra todo y todos con un pulso nervioso, evitando los regodeos visuales del cine de qualité de época y vaciando a sus personajes de cualquier atisbo de emocionalidad.
Paula -película y personaje- ajusta su sintonía fina. La historia se despoja de su aura melodramática y se adentra en el terreno de la disputa por la instalación de un canon artístico.
'Pearl' se apoya en la dirección de West para contar, sin prisas, una historia envolvente y tan incómoda como su protagonista. El resultado es una película que refleja su esencia: un extremo desprejuicio.
Burton se aleja de la oscuridad de la soledad y la sensación de ajenidad, enfocándose en un relato de aventuras más convencional, lo cual resulta positivo. Este cambio es un claro reflejo del nuevo rumbo que toma el cine de Hollywood.
Se mueve con seguridad en el marco de sus ambiciones emotivas, emanando un aire de sinceridad y nobleza que ameniza su visión y mostrando que Crowe sabe qué quiere contar y cómo hacerlo.
Dueña de una inventiva visual y de una intensidad emotiva propia del género melodramático al que abraza sin tapujos, 'RRR' marcha a quinta a fondo durante tres horas sin temor alguno a un ridículo en el que por momentos cae sin sonrojarse.
No hay aquí reflexiones sobre los procesos creativos ni sobre la siempre conflictiva relación entre una obra y su creador; a lo sumo, una comedia de tonalidad costumbrista sobre dos soñadores empedernidos ante la oportunidad de sus vidas.
Dirigida con pulso firme y decidido por Warwick Thornton, y dueña de una formidable austeridad narrativa y rigor formal, 'Dulce país' es una auténtica sorpresa en la cartelera comercial.
Tiene un imponente diseño de producción, geografías majestuosas, un actriz y un actor intensos, encrucijadas morales, dilemas éticos, religión, stress postraumáticos y una búsqueda constante de redención. Sólo le faltan un par de Oscars.
Es cierto que Affleck tiene un innegable talento para situar la cámara y maneja las numerosas elipsis con claridad y sentido narrativo, pero también que nunca quiere ir un poco más allá de la acumulación dramática.
Clooney es un narrador experimentado que emplea un estilo clásico en su forma de filmar. Su habilidad para contar historias se hace evidente a lo largo de la película. Es un relato que intenta generar empatía, permitiendo al espectador sentirse como un trabajador más en la travesía.
Película menos centrada en la guerra que en sus efectos sobre hombres no preparados para enfrentarla en su verdadera magnitud. En 'Chaco', no se disparan balas ni se muestra una lucha sangrienta. En su lugar, se presenta una espera constante que actúa como catalizador de tensiones internas.