Dirigida con pulso firme y decidido por Warwick Thornton, y dueña de una formidable austeridad narrativa y rigor formal, 'Dulce país' es una auténtica sorpresa en la cartelera comercial.
Tiene un imponente diseño de producción, geografías majestuosas, un actriz y un actor intensos, encrucijadas morales, dilemas éticos, religión, stress postraumáticos y una búsqueda constante de redención. Sólo le faltan un par de Oscars.
Es cierto que Affleck tiene un innegable talento para situar la cámara y maneja las numerosas elipsis con claridad y sentido narrativo, pero también que nunca quiere ir un poco más allá de la acumulación dramática.
Clooney es un narrador experimentado que emplea un estilo clásico en su forma de filmar. Su habilidad para contar historias se hace evidente a lo largo de la película. Es un relato que intenta generar empatía, permitiendo al espectador sentirse como un trabajador más en la travesía.
Película menos centrada en la guerra que en sus efectos sobre hombres no preparados para enfrentarla en su verdadera magnitud. En 'Chaco', no se disparan balas ni se muestra una lucha sangrienta. En su lugar, se presenta una espera constante que actúa como catalizador de tensiones internas.
Ni rojos ni fascistas logran ser lo suficientemente interesantes como para generar un mínimo de empatía; por lo tanto, su destino importa poco. El resultado es una película superficial y frívola, que coincide con su propio título.
Una película con un claro sentido de despedida, que resulta profunda y emotivamente representativa. Demuestra que sus obsesiones artísticas y espirituales siguen siendo tan relevantes como siempre.
El resultado es un film que no necesita subrayar el aura diabólica de sus personajes y el contexto para causar pavor. Una película-mazazo directo a la cabeza del espectador.
Un relato que construye sus tensiones a través de interacciones naturales, evitando los clichés típicos de las películas inspiradas en obras teatrales.
Daniels le imprime a la inevitable caída de Holiday por los círculos del infierno una impronta exagerada y declamativa funcional a la búsqueda de lucimiento de Day.
Un film tenso e inquietante, una película bélica con el suficiente gramaje emotivo para convertirse en una de las mejores producciones originales de Netflix de los últimos meses.
Emmerich muestra una notable habilidad para capturar escenas de acción aéreas y navales impactantes, pero su destreza para transmitir las emociones de un grupo de hombres impulsados por el sentido del deber se siente menos lograda.
Gibson navega las aguas del melodrama con seguridad y firmeza, amarrando en cada uno de los mecanismos habituales del género y exigiendo, igual que en 'Apocalypto', a su obcecado protagonista hasta el límite de su resistencia física y psicológica.
El film busca replicar la mayoría de los mecanismos narrativos de su predecesora, logrando así un resultado que lo hace extremadamente similar a otros muchos.