Comedia negra que George Clooney navega sin problema, aunque parece interesarle más la crítica social que destrozar el Sueño Americano. Es en ese tono de sátira y pesadilla donde la película logra posicionar a sus estáticos maniquíes.
Un film muy agradable dentro de su convencionalidad propia del género le hace subir puntos al dotar de un psicologismo más profundo, más interesante que una simple historia de redención o paternidades asumidas.
No deja de ser lo que hubiera sido una comedia de robos de los años 60 en Estados Unidos. Todo tiene un formato familiar, con esa simplicidad que resulta tan placentera para hacer reír.
Hitchcock, con su apariencia de telefilme de lujo, recuerda a las presentaciones televisivas del corpulento director y a sus cameos en sus películas. Resulta irónicamente suave y sumamente encantador.
Bigelow, en su trabajo más redondo e inspirado en años, va cerrando su visión coral de los acontecimientos hasta llevarnos a la depuración absoluta, al terror claustrofóbico.
O. Philippe y ese cónclave de fans, cineastas, escritores nos muestran, directamente, que estamos presenciando una violación, un apuñalamiento, el nuestro propio. '78/52' se convierte en nuestra asombrosa película snuff.
No pretendiendo ser un thriller, logra capturar la esencia del género. Esta película podría considerarse la respuesta que Fritz Lang habría considerado como el resumen ideal de la Alemania del siglo XX.
Está entre las películas más preciosas y optimistas del actor-director. Estamos ante la obra de un cineasta mayor. No queda más que quitarse, nuevamente, el sombrero ante Clint Eastwood.
Es profundamente rosselliniana en cómo se acerca a este humanista, un ejercicio de sensibilidad, ternura y elogio de la familia. Su estilo refleja un clasicismo cinematográfico que alcanza aquí cotas extraordinarias.
Una experiencia agradable, aunque presenta algunos defectos puntuales, como la creencia de que un efecto sonoro puede ser más impactante que un silencio y un plano estático. Recuerda al México de los exploits fantásticos de René Cardona Jr.
Saca a la luz una parte (al menos para quien esto escribe) desconocida y poco tratada en la gran pantalla de Argentina. Lo hace con mimbres de thriller, en varias secuencias con un ritmo arrollador.