La película presenta personajes memorables. El guión elige audazmente no permitir que ocurra acción alguna. Oriol Vila se encuentra atrapado en una misión complicada, moviéndose entre diferentes géneros, pero permanece estático y sin compañeros.
Retrata una familia de locos, cuyos miembros son tan diversos como extravagantes. A través de ellos, se asoman destellos de ingenio y buen humor. Todo tiene un aire muy francés.
Tiene el acierto de encontrar tres personajes que despiertan el interés del más despreocupado. Wood tiene madera de buen director y combina con acierto los elementos.
Texto brillante, que recuerda, por temática y naturalidad, a 'Smoking room'. Es un gustazo toparse con un producto de la tierra capaz de conectar con las inquietudes del espectador.
Rebella y Stoll logran crear momentos humorísticos en una narrativa dura, que se asemeja más a una autopsia que a una comedia tradicional. No se trata de entregarse a un exceso con este 'Whisky', sino de disfrutarlo a pequeños sorbos como una rareza excepcional.
Película trepidante. En su sencillez, la trama se mantiene siempre en buen camino. Ofrece una justa dosis de humor y acción. El espectador se embarcará en un tren que tiene espacio para cinco asesinos, pero nunca para el aburrimiento.
Celebra la Navidad de un modo elegante y particular. Es, sin duda, la película antinavideña por excelencia. Ir en contra de lo convencional está bien y lo hace casi siempre sin perder el norte.
Seres interpretados de manera entusiasta y precisa, son relatos profundos que el cineasta enlaza de manera impredecible, mostrando un dominio técnico absoluto.
Ofrece un reparto estupendo, una estructura ambiciosa y sucesos impensables. El guión es un gran absurdo perfectamente organizado, adornado por una dirección de arte robusta.
Tiene vocación de comedia americana. Rehúye además el tópico ibérico. El esfuerzo es notable, pero al cineasta, al futbolista o quién sabe si al «cazador» se les va el tiro al poste.
Es una película de carretera, con un gran José Sacristán. "El muerto y ser feliz" no se digiere fácilmente, pero resulta gratificante al final, dejando la impresión de haber presenciado algo significativo.
Un comienzo brillante. A partir de ese arranque, la estructura de la película juega en su contra. La trama se va despojando de personajes, los diálogos son escasos y, al faltar humor visual, el drama eclipsa a la comedia.
Sus intenciones son tan nobles que es preferible obviar la obsolescencia de los recursos y disfrutar la anécdota siciliana. Se puede pasar la tarde con una sonrisa o con una mueca. Parece mejor la primera opción.
La trama coquetea con el fracaso, pero logra llegar a un final aceptable. El sabor que deja al final no es del todo negativo, aunque dudo que resista un análisis profundo.
No ofrece demasiadas sorpresas desde el punto de vista formal, pero destaca por su mirada comprensiva hacia casi todos sus personajes. Se deja disfrutar.
Mendes muestra nuevamente su talento para explorar las complejidades de la vida estadounidense, presentando a actores magníficamente retratados con un enfoque amoroso y sincero.