Mezcla precisa de realidad y ficción. Su mayor logro es que un espectador blanco no solo experimente compasión, sino que logre identificarse con la narrativa.
En cuanto a la puesta en escena, la película elige siempre lo familiar, lo que ya se conoce, mientras que las actuaciones tienden hacia el exceso, en ocasiones rozando la comedia no intencionada.
Incurre en más trampas que su predecesora y las imágenes de la cinta de vídeo ya no sorprenden tanto, pero resulta admirable la habilidad de Nakata para encontrar nuevas formas de sobresaltar. Si todo tuviera sentido, sería aún mejor.
La película presenta una parodia tanto al modelo original como a sí misma, siendo una secuela que se sostiene por sí sola y resulta bastante estridente.
Un capítulo soberbio con elementos de violencia y terror que podrían resultar contundentes en televisión. Sin embargo, lo más destacado de la película es su guion, que mantiene un nivel alto a pesar de algunos leves altibajos.
El guión carece de claridad en sus direcciones, oscilando entre una repetición innecesaria, que es un defecto menor, y algunas innovaciones que, a excepción de los primeros minutos, resultan inconsistentes.
La adaptación de la novela es brillante. Nos hace reflexionar de manera profunda y, lo que es más difícil, sin caer en lo trascendental ni resultar tediosa.
Es una película que suele estar presente en festivales y recibe buenas recomendaciones de los críticos. Aunque estas características son valiosas, no aseguran que conecte con el público en general.
Obra oscura y hermosa, resalta por su impresionante fotografía y sus intenciones profundas, además de la actuación de la talentosa debutante Haizea Carneros. Esta película logra ser única y evocar grandes títulos sin caer en la copia.
La película es hermosa y tiene una ambientación e interpretación impecables. Sin embargo, sufre de una estructura débil que agota los conflictos demasiado pronto.
Pocas y deslucidas batallas. Caspar Zafer, un personaje inexpresivo, observa los eventos sin provocar en el público más que risas. Sin embargo, el resto del elenco logra destacarse.