'Huesera' es la película mexicana más innovadora del 2022. Demuestra el control de Garza Cervera sobre el lenguaje cinematográfico, logrando crear una atmósfera de inquietud. Esto tiene especial relevancia tratándose de una directora que se encuentra en su debut.
La más reciente película de M. Night Shyamalan reúne tanto sus fortalezas como sus debilidades. Entre las debilidades, se encuentra su incapacidad para avanzar la trama y generar el suspense necesario.
Con una estética elegante y nostálgica que contrasta con su contenido violento, el primer largometraje del estadounidense Carlo Mirabella-Davis presenta una fábula de terror sobre la complicada relación de las mujeres con sus propios cuerpos.
Es lo mismo un relato realista sobre el peso de la superstición que un cuento sobrenatural sobre el origen de las brujas. Pulida, rigurosa y de atmósfera inquietante.
Es un despliegue sin tregua del don que siempre ha distinguido al director: el de hacer una lectura hipercrítica del mundo disfrazándola de tontería y relajo.
Por su premisa y por su trama, la cinta es un western actualizado, un retrato del ciclo de pobreza y violencia que ha marcado la historia moderna de Estados Unidos.
Weekes combina el cine de terror con el realismo social, utilizando elementos fantasmagóricos para reflejar los estados emocionales de Bol y Rial, los protagonistas.
La más reciente película de Guillermo del Toro es tal vez su trabajo más logrado. Aunque anclada en la narrativa gótica y llena de influencias y homenajes, ostenta el estilo característico del director tapatío, quien crea con maestría atmósferas y personajes.
Más que una película sobre una mujer y su perro, se trata de una reflexión sobre el duelo y lo que significa para la propia identidad la desaparición física de los seres queridos.
Es digna de atención porque es el esfuerzo más grande que esta casa de animación ha hecho, junto con Disney, para romper estereotipos culturales sobre México y sobre los mexicanos.
Lo que pretende ser un retrato de la precariedad termina por ofrecer una visión romántica de la misma, que, si bien captura con maestría paisajes espectaculares, no se involucra en las dificultades de los personajes.
Aunque aborda un tema fascinante, como lo es la vida fuera de la civilización y sus implicaciones, esta película de Matt Ross adopta una postura intermedia, evitando profundizar en el tema hasta sus últimas consecuencias.
Es una historia simple que no se aleja del estilo del director, un cine de lo esencial compuesto de gestos mínimos, diálogos breves e imágenes contundentes, con un tono característico de humor seco.