Hay películas valiosas que pasan desapercibidas porque son inclasificables. El trabajo de Rebecca Hall, que construye un personaje conflictuado y conflictivo, es la clave de la incertidumbre que genera la película.
Por un lado, 'Lovelace' critica la explotación sexual de Linda, lo cual es aceptable, pero por otro, elige a una actriz más voluptuosa que la real, ya que eso es lo que vende, y esa lógica no se va a abandonar.
Su alcance es mayor, pues ofrece catarsis a audiencias de todo el mundo y captura un rechazo muy vigente a los gobiernos donde los militares tienen poder excesivo.
Aunque esta película dirigida por Noah Baumbach se sitúa en los años 80 y muestra los hábitos, miedos y paranoias de esa época, sigue siendo muy relevante en la actualidad.
El director optó por la animación para salvaguardar la identidad de su protagonista. Aunque este puede ser el motivo principal, Poher Rasmussen la emplea también para transmitir el verdadero tema de la película: la experiencia de vivir con un miedo constante.
Durkin aborda de nueva cuenta los temas de su reconocida opera prima, 'Martha Marcy May Marlene': la obsesión con el estatus, las mentiras que se hacen necesarias para conservarlo y la hostilidad de un hogar que se resquebraja.
Phillips explica la maldad del Joker a través de motivos específicos, lo que le resta fuerza simbólica al personaje. Esto se debe a que el mal, en su esencia, resulta incontrolable cuando puede ser explicado.
Además de romper un silencio de más de tres décadas, 7:19 de Jorge Michel Grau evita el ángulo “amable” (rescates exitosos, civiles heroicos) de las ficciones previas y deja fuera subtramas paliativas.
Aunque convencional en su narrativa, 'Pride. Orgullo y esperanza' logra tratar un tema espinoso de una manera sensible que nunca llega a lo cursi. Se trata de una película conmovedora, que vale la pena ver.
La película expresa claramente su intención de denuncia, aunque carece de hallazgos estéticos significativos. Su tono didáctico evita que 'El secreto de Soraya M.' se lleve a cabo en el ámbito del cine de arte.
Repasa aquel evento con mirada revisionista, y establece un vínculo, discutible pero sugerente, entre este y los disturbios del 6 de enero de 2021 en el Capitolio de Estados Unidos.
El recurso esencial de la película es sugerir en lugar de ilustrar, lo que la convierte en una amalgama de las obras anteriores de Gaspar Noé, a la vez que se distingue de ellas de manera fundamental.