El sólido trabajo de Kraume no exhibe demasiada originalidad en su construcción, pero se sigue con sostenido interés hasta el final y además luce una muy cuidadosa ambientación de la época.
Es cierto que la extraña mezcla proviene del original literario, pero también se debe a que la realizadora, que no se destaca por su rigor, no siempre consigue armonizar elementos tan discordantes y toma caminos diversos.
Williams logra lo más complicado: conseguir que, sin emular demasiado a una Marilyn que solo ella misma podría interpretar, resulte creíble para el espectador.
Scorsese saca buen partido del material, pone al servicio de la historia su talento para traducir en imágenes y sonidos el clima de perturbadora incerteza que la gobierna.
Más allá de la mera biopic, el film gana palpitante verosimilitud y la directora DuVernay, la primera realizadora negra nominada para el Oscar, demuestra su potencia narrativa.
Técnicamente impecable y fotografiada con notable sensibilidad por Elmer Ragalyi, el film flaquea bastante en su construcción, al punto de que hay veces en que cada secuencia parece conformar una unidad separada del resto.
Además de la recreación de la Marsella de esos años, de la sostenida tensión del relato y de los excelentes trabajos actorales, (...) 'Conexión Marsella' se muestra, sin descollar, digna de figurar a la altura de la bien ganada tradición del policial francés.
Como realizadora, Julie Delpy consigue incorporar a sus películas el mismo encanto y la inteligencia que utilizó para seducir a Ethan Hawke en la serie que ambos comparten con Richard Linklater.
No sobra originalidad en la propuesta, que insiste, a veces forzándolos, en la sucesión de giros (más o menos sorpresivos, más o menos creíbles) que alimentan el suspenso de la trama, pero desatiende un costado que pudo ser sustancioso.
'Incomprendida', es cierto, no logra disimular el carácter episódico que deviene de la estructura del guión, pero alcanza momentos de conmovedora verdad.
Torpes y absurdos, los caprichosos e insensatos caminos que el guión toma en busca de tensión, sorpresas y golpes de efecto sin detenerse a reparar en la coherencia de la historia y mucho menos en la lógica.