Como en otras películas de su género, el humor busca suavizar el dramatismo de la situación de los nómadas, liderados por un padre lleno de vitalidad que resulta, a su vez, noblemente patético.
A pesar de los múltiples flashbacks, hay episodios y personajes que resultan confusos. Lo relevante en el nuevo y último capítulo son la acción y los efectos especiales, de los cuales se abusa en varias ocasiones.
Es una comedia a ratos muy graciosa. Ese humor se ve potenciado por el talento del director, el guionista y los intérpretes, así como por la melancolía que provoca el paso del tiempo y el deterioro de la salud.
La principal diferencia entre este remake y 'Gloria' (2013) se encuentra en su reparto. No se trata de un melodrama compungido, sino que, a su manera, es vitalista.
Esta película rinde homenaje a las cuatro actrices principales, quienes demuestran que están en plena forma. A lo largo de la trama, hay momentos que resultan moderadamente divertidos.
Chistes fáciles, equívocos inconsistentes y situaciones burlescas, con actores populares en su país. Esta comedia típicamente francesa parece empeñada en no ofender ninguna sensibilidad.
Historia de amistad que busca conmover al espectador de manera insistente. A pesar de su pretensión de ser verídica y plausible, no logra hacerlo en los términos de resignación y 'joie de vivre' del distinguido paralítico.
El desarrollo del argumento es totalmente previsible y obedece a un propósito de comedia sentimentalista, con las consiguientes exaltaciones americanas de la familia y la empresa.
Narrada con agilidad, aunque a ratos algo confusa, con unas imágenes siempre atractivas. Parece tener una función didáctica y ética para el público indio, a la vez que una perspectiva divulgativa, sociológica y antropológica para el occidental.
Los episodios informativos sobre el mundo de Hollywood y la vida de los protagonistas a lo largo de varios meses resultan tener un interés dramático limitado, ya que se perciben como secundarios frente a la cuidadosa reconstrucción de la época y los ambientes.
Una comedia tan agradable como trivial. Lo mejor: La fluidez de una narración con pocas incidencias relevantes y Annette Bening. Lo peor: Se siente como ver un telefilme.
Simpática mezcla de melodrama y comedia, que se inclina más hacia la amabilidad que hacia el humor. Sin embargo, en ocasiones cae en el exceso de emotividad.
Una feliz novedad por su madurez y elegancia. Los diálogos son brillantes y divertidos, un raro ejemplo de lo que en Hollywood se consideraba comedia sofisticada, con un estilo inconfundible.
Una obra de teatro de gran éxito llevada al cine por Ross, especialista en adaptar obras de Broadway. Excelente reparto. La dosificación de la comedia y el drama consigue un entretenimiento de primera clase.