Narrada con agilidad, aunque a ratos algo confusa, con unas imágenes siempre atractivas. Parece tener una función didáctica y ética para el público indio, a la vez que una perspectiva divulgativa, sociológica y antropológica para el occidental.
Los episodios informativos sobre el mundo de Hollywood y la vida de los protagonistas a lo largo de varios meses resultan tener un interés dramático limitado, ya que se perciben como secundarios frente a la cuidadosa reconstrucción de la época y los ambientes.
Una comedia tan agradable como trivial. Lo mejor: La fluidez de una narración con pocas incidencias relevantes y Annette Bening. Lo peor: Se siente como ver un telefilme.
Una feliz novedad por su madurez y elegancia. Los diálogos son brillantes y divertidos, un raro ejemplo de lo que en Hollywood se consideraba comedia sofisticada, con un estilo inconfundible.
Una obra de teatro de gran éxito llevada al cine por Ross, especialista en adaptar obras de Broadway. Excelente reparto. La dosificación de la comedia y el drama consigue un entretenimiento de primera clase.
En un mundo colmado de producciones mediocres que subestiman a niños y adolescentes, "Una banda de dos" resulta ser un hallazgo refrescante. La película es dinámica, divertida y captivante, presentando personajes creíbles y encantadores.
La película se aprovecha de los clichés del género, omitiendo los controles de calidad necesarios. Además, los chistes son poco originales y se repiten en exceso.
Una película de admirable perfeccionismo tanto en la combinación de personas reales y personajes mecánicos como en los decorados. Lo peor: El exceso de melodrama y sentimentalismo, un mal muy extendido en la animación.
Las imágenes son reiterativas y celebran situaciones que no han sorprendido la realidad, sino que han sido manipuladas con un afán de ternura hacia los animales más simpáticos.
La solvencia de la producción brinda imágenes bien elaboradas y una fuerte sensación de realidad. Sin embargo, al igual que en muchas comedias dirigidas a un público infantil, se prioriza la simpatía y el sentimentalismo sobre el humor.
Imágenes espectaculares, especialmente las subacuáticas, que resultan inusuales. La narración sobre los riesgos de extinción de los osos se presenta como un drama de ficción familiar.
Postales olvidables. Supera en número de tópicos a los títulos americanos del género, y como documental tiene menos autenticidad que cualquiera de ellos.
Esta película busca conmover más que entretener. Carece de humor en su narrativa y la calidad de la animación no alcanza el nivel de las producciones de Disney.