En un mundo colmado de producciones mediocres que subestiman a niños y adolescentes, "Una banda de dos" resulta ser un hallazgo refrescante. La película es dinámica, divertida y captivante, presentando personajes creíbles y encantadores.
La película se aprovecha de los clichés del género, omitiendo los controles de calidad necesarios. Además, los chistes son poco originales y se repiten en exceso.
Una película de admirable perfeccionismo tanto en la combinación de personas reales y personajes mecánicos como en los decorados. Lo peor: El exceso de melodrama y sentimentalismo, un mal muy extendido en la animación.
Las imágenes son reiterativas y celebran situaciones que no han sorprendido la realidad, sino que han sido manipuladas con un afán de ternura hacia los animales más simpáticos.
La solvencia de la producción brinda imágenes bien elaboradas y una fuerte sensación de realidad. Sin embargo, al igual que en muchas comedias dirigidas a un público infantil, se prioriza la simpatía y el sentimentalismo sobre el humor.
Cinta cuya tecnología de animación se equipara a la media del género y, sin abundar en el sentimentalismo, contiene mensaje de protección del medio ambiente y de tolerancia con los diferentes.
Imágenes espectaculares, especialmente las subacuáticas, que resultan inusuales. La narración sobre los riesgos de extinción de los osos se presenta como un drama de ficción familiar.
Postales olvidables. Supera en número de tópicos a los títulos americanos del género, y como documental tiene menos autenticidad que cualquiera de ellos.
Esta película busca conmover más que entretener. Carece de humor en su narrativa y la calidad de la animación no alcanza el nivel de las producciones de Disney.
Película infantil, pero recomendable a todo tipo de público. La primera parte es una obra casi muda donde queda de manifiesto la perfección del estilo de Ballard, en ésta su ópera prima.
'Aladdín' destaca por ser una notable excepción, ya que logra igualar e incluso superar a su versión original. La agilidad de su narración capta la atención y se emplea de manera efectiva para resaltar sus deslumbrantes números musicales.
La crítica al sistema industrial del cine y la narración de las experiencias de los emigrantes hacia una tierra prometida se entrelazan con la admiración hacia la Meca del cine. Esto genera una sensación de incomodidad debido a la falta de pudor sentimental y el exceso de ambiciones. Es un enfoque interesante.
Las conversaciones con los colegas, la vocación lingüística y el romance se alternan con tanta frecuencia con las escenas del campo de batalla francés que pierden su intensidad dramática.