Lo peor es el descuido con que están elaborados el guión y la mayor parte de los gags, algo sólo explicable por la fe ciega en la comicidad de Williams.
La producción es de una riqueza cualitativa y cuantitativamente admirable. Nada da miedo, principalmente porque se concede el protagonismo al siempre simpático Jack Black.
Nada mágico. Es un relato interminable y sin evolución, donde eventos y momentos que deberían ser cruciales terminan sintiéndose como simples anécdotas, dejando una trama escasa en aventura.
Se trata casi de dos películas: una de acción inverosímil en todos los aspectos y otra de pura comedia. Lo peor es que ambas se caracterizan por la falta de originalidad y una notable monotonía.
Tiene algunas imágenes aisladas brillantes, pero el conjunto demuestra muy poca imaginación y poco graciosa. El espectáculo de la fuga se ve con incredulidad y fatiga.
Estética de la depresión moral. Esta película de título sarcástico, que poco tiene de divertida, muestra una narrativa que resulta pesada. Las películas en episodios suelen ser entretenidas casi por naturaleza, pero esta obra es una clara excepción.
Consigue imprimir agilidad y humor a un superespectáculo de dos horas. Todos los paisajes y las fieras cuentan con tanta resolución que admira su condición virtual y, lo más importante, divierte.
Se prescinde en gran medida de las imágenes digitales en favor de los decorados y efectos tangibles, que son admirables. Producción con un argumento muy simple.
La película destaca por su producción de alta calidad y, además, por la excepcional dirección artística. La variedad presentada en el reparto contribuye a una genuina comicidad que resalta en cada escena.
La vocación naturalista de la cinta queda relegada por la fábula tradicional y un consabido reparto de buenos y malos. Más que una obra original, parece una antología de personajes y temas del género.
Todos los personajes tienen un marcado estilo dickensiano. Lo destacable es que el enfoque es ofrecer un relato breve y 'realista', un encantador cuento navideño.