La película se asemeja a un telefilme de buena producción y un reparto talentoso, pero al igual que muchas que se basan en hechos reales, resulta poco convincente.
Los testimonios de los supervivientes mayores se presentan de manera desordenada, sin un criterio dramático o narrativo claro. Además, el escenario no se describe adecuadamente y falta información coherente sobre la cronología de esta epopeya.
El film presenta un estilo y producción dignos de un telefilme, su narrativa es desorganizada y la representación de la violencia se realiza de manera poco convincente.
Inocua sátira de la alta burguesía británica. Lo mejor: La dirección artística y los paisajes. Lo peor: Si se trataba de mostrar una vocación artística casi heroica, el resultado es un fracaso.
La película cuenta con la espectacularidad y la intensidad características de una gran producción de Hollywood, aunque peca de una duración excesiva y una tendencia a la simplificación.
Típica entrega de golpe perfecto, se recrea demasiado en las descripciones técnicas del atraco, y resulta decepcionante como comedia. Lo mejor, el erotismo de Lesley-Ann Down.
Extraña película que no ha perdido vigencia, pese a lo artificioso y melodramático de su planteamiento. Triste y sentida historia a la que Leisen, Wilder y Brackett dan un toque de humor sin perder el rigor dramático.
Desde el inicio, con imágenes subacuáticas que parecen ser una metáfora poco clara, acompañadas por una voz en off y un inexplicable rechazo, la película se presenta como un lastre.
La falta de originalidad y el exceso de duración embarrancan este cuento en la moralina y en la sucesión de gags tan reiterativos como poco ingeniosos.
Una película en la que se alternan los protagonistas para desvelar secretos que no resultan tan graves. Las interpretaciones de Blanca Portillo y Maribel Verdú son extraordinarias.
El protagonista se aleja de la imagen del profeta, ofreciendo una interpretación que irradia autenticidad. Sin embargo, surge un inconveniente al asumir no solo quién fue Marx y cuál fue su obra, sino también el contexto histórico en el que vivió.
El argumento es atractivo, pero se percibe con cierto escepticismo. Más que una representación del héroe democrático y antiesclavista, parece una canonización que recuerda, o incluso imagina, todas sus virtudes.