Si disfrutaste del tiempo con Toula, interpretada por Nia Vardalos, y su numerosa familia, seguramente te volverás a divertir. Sin embargo, los personajes y los chistes tienden a perder frescura debido a la repetición.
Esta secuela emplea los mismos elementos complacientes que la original. Vardalos y Corbett muestran la relajada química romántica que los hizo tan entrañables en la primera película.
Los fans se sentirán aliviados al saber que este 'Hellraiser' no escatima en lo gore, con suficientes vísceras y desollamientos como para satisfacer a los espectadores más sedientos de sangre
Esta 'Rabia' se esfuerza en emular el impresionante horror físico de la original, pero principalmente da la impresión de ser una imitación a medio cocinar.
Un terror genérico de serie B que se caracteriza por momentos aburridos y extensos diálogos explicativos. A excepción de la admirable intensidad de Astin, las interpretaciones resultan poco inspiradas.
Tiene un aspecto impresionante y una ambientación aterradora. Aunque requiere algo de paciencia, ofrece suficientes recompensas con su impecable estilización.
Destinada a ser un clásico de culto, el segundo trabajo de Anna Biller es un estimulante regreso a las películas de terror 'sexploitation' europeos y americanos de los 60 y los 70.
Si hubiera evitado los clichés sobrenaturales y se hubiera concentrado en la relación entre los dos personajes centrales, 'Don’t Knock Twice' habría sido una película interesante.
La combinación del increíble caos y la violencia coreografiada con las divertidísimas reacciones de Smith y Lawrence dan una idea de lo que podría haber sido una película mejor de 'Bad Boys'.
La película aborda temas relevantes y educativos. Sin embargo, su tono pesimista puede resultar contraproducente, ya que podría llevar a las personas a rendirse y pasar por alto el importante avance en la lucha medioambiental en los últimos años.
Deplorablemente escasa en las risas y sustos necesarios que la habrían convertido en una franquicia potencialmente taquillera como la saga 'Pirates of the Caribbean'.
Que funcione tan bien es una prueba de su poderío técnico y de la solidez de sus actuaciones, pero también de su habilidad para manejar sentimientos existenciales sobre la responsabilidad familiar.
No añade nada nuevo a la fórmula habitual, por lo que el debut en la dirección de Mecham y Wheon, hermano de Joss, solo proporciona un par de sustos para hacernos más llevadera otra noche en casa.
Sacrifica la coherencia narrativa y emocional en favor de una serie de escenas que quieren dar miedo y que parecen diseñadas para que las babysitters no persigan su vocación.