McLean ha elegido un momento oportuno para demostrar sus habilidades fuera del cine de terror sangriento. Y lo ha conseguido. Su dirección de una aventura más centrada en los personajes es pronunciadamente pulcra y lograda.
El deslumbrante reparto con Penélope Cruz y Javier Bardem es el principal atractivo de esta nueva versión superficialmente telenovelesca de la historia de Pablo Escobar. Larga, ruidosa y estridente.
Técnicamente inteligente pero dramáticamente algo plana. '6 Days' muestra que Fraser es un director competente en el ámbito de las películas convencionales de género, pero resulta un tanto decepcionante.
Por elaborar una perspectiva extraña y desorientadora sobre la pena capital, Schmitz merece bastante crédito. Menos original y persuasivo es el drama judicial poco elegante que se centra en el trauma del chico.
Un hito astutamente injertado de cine tan politico como personal, alimentado a partes iguales por la nostalgia de la inocencia y un sentido más irónico de la despedida de los malos tiempos.
Los mayores placeres de 'El hombre de las mil caras' provienen de su cuidada producción comercial: incluso en las escenas narrativas más densas, la película se desarrolla y se dirige con la elegancia de un coche de lujo.
'Faith' es tan disciplinada, interesante y opaca como los sujetos que estudia. La serie intenta desentrañar la naturaleza del grupo a través de la cautivadora observación de sus rutinas y rituales.
Al mismo tiempo agotadora y extraordinaria, esta película se presenta como una gran hazaña sangrienta del cine extremo. Logra elevar su dimensión humana gracias a la actuación intensamente física de la estrella emergente Joe Cole.