Un hito astutamente injertado de cine tan politico como personal, alimentado a partes iguales por la nostalgia de la inocencia y un sentido más irónico de la despedida de los malos tiempos.
Los mayores placeres de 'El hombre de las mil caras' provienen de su cuidada producción comercial: incluso en las escenas narrativas más densas, la película se desarrolla y se dirige con la elegancia de un coche de lujo.
'Faith' es tan disciplinada, interesante y opaca como los sujetos que estudia. La serie intenta desentrañar la naturaleza del grupo a través de la cautivadora observación de sus rutinas y rituales.
Ni tan sorprendente ni tan fundamentalmente terrorífica como su predecesora, esta película hinchada y diseñada de forma robusta sigue siendo todo un viaje.
Cine bien elaborado, experimental e inmersivo. '7500' presenta elementos del periodo posterior al 11 de septiembre y recuerda a 'United 93', pero con la comprensión de que estamos ante una obra que no necesariamente busca ser placentera.