Una narrativa profunda y conmovedora que refleja la naturaleza humana. Con una mezcla de dulzura y melancolía, es la obra más destacada hasta el momento de la escritora y directora Rebecca Zlotowski.
Un estudio formalmente impresionante y emotivo de una cárcel de mujeres. Kerekes y el director de fotografía Martin Kollar logran presentar de manera estilizada el peculiar tejido social que se vive dentro de la prisión.
Un thriller psicológico que explora la migración espiritual. Aunque comienza de manera intrigante, su desarrollo se desvanece. Ofrece una combinación peculiar de esoterismo y una fuerte conciencia ambiental, sello distintivo en la obra de Llosa.
Un par de interpretaciones bien sintonizadas y mutuamente reflexivas de Alena Yiv y Shira Haas ayudan a este discreto drama a colarse con facilidad tanto en nuestra mente con en el corazón.
Una reflexión cautivadora sobre la feminidad en un entorno espacial mayoritariamente dominado por hombres. Es una experiencia cinematográfica realmente satisfactoria.
Una película ambigua, diseñada de forma escindida, tan llena de emociones e ideas quebradas e interesantes, que es difícil prever un final satisfactorio. Sorogoyen da vueltas en el estirado tramo final.
Un retrato documental entretenido y compasivo. Lana Wilson conoce a un grupo diverso de médiums y videntes y los percibe tan de cerca que creer en ellos no viene al caso.
La película se sitúa en un nivel promedio, sin embargo, Adèle Haenel continúa la destacada tradición de magníficas actuaciones en los dramas de los hermanos Dardenne. En su trama, carece de una narrativa profunda y de momentos emocionales impactantes.
Un tenso thriller de una mujer enfrentándose al sistema, donde el suspense se desarrolla de manera eficaz, llevando la narración hacia un clímax que genera un pánico genuino y alarmante.
Una intensa y breve muestra de locura apasionada. Esta obra de media hora es imprescindible tanto para los seguidores de Almodóvar como para los de Swinton.
Nicole García presenta un triángulo amoroso que resulta bastante insípido. La conexión entre los protagonistas es confusa y carece de atractivo, dejando al espectador preguntándose por qué no hay química alguna entre ellos.
Levasseur ejecuta momentos de terror intensos con una mezcla de entusiasmo y tensión, resultando en una obra de horror con toques egipcios que es sorprendentemente absurda.
Cine independiente que destaca por su valentía y sinceridad. Ahmed se reafirma como uno de los actores británicos más dinámicos y audaces, incluso en un rol que ya ha mostrado anteriormente.