¿Por qué 'Mr. Kaplan' no alcanza la puntuación de 7 que representa un aprobado? La historia carece de tensión y de un toque más oscuro. Todo se desarrolla con una calma excesiva.
El opus 2 del director de 'Los paranoicos' logra generar un malestar casi imperceptible pero certero. El malestar que da el no saber del todo qué es lo que a lo largo del recorrido les sucede al protagonista y, con él, también al espectador.
La película se sostiene gracias a una trama bien elaborada y a actuaciones precisas. La interpretación de Furriel es la más compleja, ya que logra transitar de la ternura a la paranoia sin necesidad de gestos adicionales.
La aparente falta de pretensiones de la serie destaca frente a la magnitud de la inversión económica que se ha concretado: un formato en 3D, un costo de 150 millones de dólares y un récord de copias distribuidas a nivel global.
Con buen criterio, el realizador danés Tobias Lindholm elude incurrir en clichés. Pero, más allá de un convincente tono menor, a cambio de eso se queda sin nada.
Una fórmula que ya ha perdido su frescura. La identidad de los personajes y las circunstancias de las muertes se vuelven irrelevantes, y los chistes resultan ser tan evidentes que carecen de sorpresa.
Surveillance presenta a Mrs. Lynch con una imaginación tan retorcida como en su anterior trabajo, Boxing Helena, pero con la diferencia de que esta vez la narrativa es mucho más efectiva.
En ocasiones, la falta de sutileza resulta involuntariamente graciosa. Podría pasar por una escena de 'El superagente 86', si no fuera por el aire de gravedad que pesa sobre toda la película, y que es sólo comparable con los melodramas luctuosos del mexicano Guillermo Arriaga.
Visualmente articulada por apagones que llevan la imagen a negro, la película de Cappato no carece de impacto. Por el contrario, en su interior recorre una emoción latente.
Aunque se trate de una versión vampírica de "Snakes on a Plane", Thorwarth parece no haber aprendido de su modelo las virtudes de la síntesis, la simpleza y el sentido del humor.
Akin filma de manera espléndida no sólo esta escena sino todas las de danza, con una cámara que acompaña dinámicamente los movimientos de los protagonistas, sin dar un paso de más.
Tras un par de fiascos, el director de 'Pi' eleva el nivel con esta película, que se destaca por su originalidad en comparación con las nominadas al Oscar. Natalie Portman se presenta como una firme candidata para el Oscar.
El gran documentalista estadounidense, monstruo sagrado en su campo, descubre la totalidad y los detalles de esa deslumbrante fábrica de arte que es el Ballet de La Opera de París.
A medio camino entre la comedia para chicos y la escatología para adultos, la nueva versión Farrelly de los viejos Chiflados termina resultando el homenaje público de los realizadores a los tres ídolos antes que su trasplante exitoso a otro contexto.
Ya en el prólogo Implosión muestra su voluntad de ir más allá del mero registro documental. (...) Todo es ríspido, acelerado, tenso y de puños apretados en 'Implosión'.
La narración convierte a los terroristas en auténticos monstruos humanos, auténticas máquinas de matar que no se detienen ante nada para cumplir su propósito. Además, una de las decisiones del modelo de Greengrass es que anula la personalidad individual.