Se trata de un filme que desafía la norma establecida de que las películas deben incluir sonido. Krasinski, con su audacia, presenta un nuevo enfoque en el cine, creando un género inexplorado: el filme experimental de monstruos.
Una película de monstruos requiere que el espectador se involucre para que el terror sea efectivo, y en este caso, el monstruo no logra causar miedo. A pesar de algunos momentos interesantes al final, la película es en gran medida decepcionante.
Esta aventura futurista, bajo la dirección del cineasta detrás de 'Hellboy', trasciende el simple hecho de ser otro intento de replicar 'Transformers' con criaturas aún mayores. En cambio, el enfoque en el gigantismo permite explorar su verdadera pasión: los monstruos.
El debut del australiano Troy Nixey cobra vida con inquietantes criaturas humanas que la película, de manera tradicional, mantiene oculta entre la penumbra.
'Rapera a los 40' busca ser la voz de la clase media negra, un grupo social que a menudo permanece en silencio, sin olvidar ciertos elementos de drama convencional.
'Yesterday' parece darse cuenta, a medida que avanza, de que su idea central no tiene suficiente desarrollo, transformándose en una parábola sobre la bondad de un hombre atrapado en una situación complicada. Sin embargo, esta fábula no logra avanzar.
Una diferencia clave entre las películas destacadas y las mediocres radica en cómo las acciones de sus personajes los definen. Por ejemplo, en Berlin Calling, el protagonista podría ser cualquier otro profesional, como un mecánico dental o un obrero de la construcción, sin que la esencia de la historia se altere.
Asombrosa actriz debutante, Katherine Savard muestra una impresionante variedad de emociones mientras su personaje se enfrenta al vacío que reina en su existencia fuera del agua.
La fotografía en blanco y negro de David Gallego demuestra que, en términos de expresividad visual, matices y escalas, así como en la creación de formas mediante luz y sombra, este sistema lumínico continúa brillando con todo su esplendor más de un siglo después.
En 'Alamar', la claridad surge de la conexión que la cámara establece con el entorno: paisajes, personas y sus interacciones. Es especialmente notable la relación de los personajes con los espacios que ocupan.
Smith logra superar las expectativas al combinar elementos trascendentales con situaciones inverosímiles, culminando en un desenlace místico. Sin embargo, se siente una falta de aprovechamiento del talentoso elenco, lo cual es decepcionante.
Una película en la que es posible cambiar de una narrativa a otra, ambientada en una Nueva York típica de película, que gira en torno a las celebraciones de fin de año.
La película presenta una narrativa episódica que refleja la brutalidad de la guerra, iniciando con una crítica sobre su horror, pero concluye exaltando al soldado estadounidense como el verdadero héroe.
La trama está bien construida y la dirección es elegante. No obstante, en un punto, la historia se convierte en un drama moral, lo que provoca que el interés disminuya.
La película presenta una estética que recuerda al cine independiente. Es admirable su enfoque poco convencional, aunque los resultados no alcanzan por completo las expectativas.
Eisner presenta los momentos culminantes con emoción y un uso hábil del montaje. Sin embargo, parece que siente la necesidad de exagerar cada momento dramático con efectos de sorpresa y sonidos impactantes, como si la historia por sí sola no pudiera asustar lo suficiente.
La película de Villeneuve tiene reminiscencias del estilo de Terrence Malick, pero presenta un inconveniente en su estructura. Hay una falta de claridad temática, ya que el enfoque en la conexión de la protagonista con un idioma extranjero se manifiesta demasiado tarde en la narración.
'Paris, je t’aime' reunía a reconocidos directores como los hermanos Coen, Gus Van Sant y Olivier Assayas. En cambio, 'New York, I Love You' presenta un enfoque más modesto con directores como Fatih Akin y Mira Nair. La comparación es como contrastar la grandeza de Cristiano Ronaldo con la simplicidad de los eslovacos.
El resultado es inconsistente, algo común en las producciones por episodios. Se puede afirmar que más de la mitad logra captar la atención, mientras que el resto no cumple con las expectativas.