'Algunas horas de primavera' explora el concepto de “realismo intimista”, centrándose en un condenado que lucha por reconstruir su vida después de salir de prisión.
Una experiencia pedagógica emocionante. Un film que destaca por su abundante diálogo y que se ha convertido, de manera sorpresiva, en la película más conocida de su director en España.
Frenkel crea un collage de fragmentos que, al ser ensamblados, forman un retrato donde inevitablemente faltan muchas piezas, reflejando la complejidad del personaje.
'Pandora' no introduce muchas innovaciones, sin embargo, logra mantener la tensión y ciertos momentos dramáticos logran tocar las fibras del espectador.
Durante gran parte de la película, la directora de 'Perdidos en Tokio' enfoca su cámara en un actor conocido, lo que evita la crítica y sugiere empatía con el público. Sin embargo, el final presenta un giro que resulta innecesario.
Una de las razones por las que 'Porno para principiantes' no resulta divertida es su naturaleza excesivamente común y promedio. Esta falta de originalidad podría ser la razón por la que no logra generar risas.
La narrativa de un joven director que aspira a rodar un western en el desierto se siente superficial y forzada, en lugar de ofrecer una experiencia que justifique su existencia. En resumen, resulta innecesaria.
La película no logra cumplir con sus expectativas. Carece de humor para destacarse como una comedia ligera y no aporta ninguna nueva perspectiva sobre el cine, la actuación o las dinámicas en los rodajes.
La conexión entre la habilidad del guion para retratar a los personajes y las interpretaciones de Carell y Fey es notable, mostrando su gran química en la pantalla.
La fallida adaptación busca convertir una obra llena de neurosis y disfuncionalidad en una comedia romántica, lo que resulta en un desastroso enfoque que no respeta la esencia del original.
El cine francés a menudo intenta emular el género estadounidense, pero este intento se siente forzado. Más que lograr una auténtica representación, lo que predomina es la sensación de esfuerzo y la aplicación de técnicas, lo que puede restarle autenticidad a la obra.
Hasta los buenos chistes en 'Larry Crowne' se perciben poco naturales, como si estuvieran redactados en lugar de salidos de la vida real. Lo mismo se aplica a las escenas, los personajes y los diálogos; todo parece más un ensayo que una representación auténtica.
Lo que podría haber sido una comedia romántica vacía o de pura fórmula encontró las mejores manos: personajes creíbles, buenas actuaciones y un guión consistente hacen del film un interesante ejercicio sobre los artificios que pueblan al cine.
La actriz Sara Forestier aporta un singular atractivo a una comedia que aspira a mucho, aunque a veces se siente contradictoria. A pesar de eso, hay momentos en los que la propuesta consigue funcionar de manera efectiva.
Parece una película de los ’80, enteramente sostenida sobre la incógnita de si el hijo treintañero se atreverá, o no, a confesar su homosexualidad ante la familia hipertradicionalista.
La comedia de Vera destaca por su fluidez, elegancia y agudeza en los diálogos, atributos poco comunes en el cine nacional. Además, el elenco se despliega con gran soltura, liderado por las actuaciones de Darín y Morán.
El filme podría haberse convertido en un melodrama, sin embargo, su atmósfera liviana y abierta a lo inesperado lo transforma en una comedia. En esta obra no se persigue la risa, sino que se exploran los altibajos de una relación.