Relato de una mente obsesionada, que oscila entre la culpa, la sospecha y el deseo de venganza. Lo que mejor hace 'Era el cielo' es sostener la tensión sorda de lo no dicho.
'De martes a martes' es una de esas películas que no se asemejan a una ópera prima. La obra de Triviño destaca por una rareza: su homogeneidad y precisión en todos sus aspectos.
Tiene aciertos y fallas. Hay fidelidad al original y una resistencia a caer en tentaciones hollywoodenses, pero no llega a transmitir el malestar que campeaba en el libro y la versión sueca.
Como nueve de cada diez remakes, esta versión resta más de lo que suma. No es que sea deficiente y tiene la virtud de ir en ascenso en su narrativa. Sin embargo, aquellos que ya han visto la original 'Carrie' no encontrarán nada interesante en esta adaptación.
'Precious' es una película que invita a diversas reflexiones. La conclusión de estas discusiones puede ser más clara de lo que se imagina, ya que es posible que todos tengan razones válidas. Es una obra que desconcierta y provoca debate.
Laura Mora Ortega cuenta con una carta ganadora: la actuación de los cinco chicos de la calle, cuya autenticidad hace que parezcan más protagonistas de un documental que de un film de ficción.
Spielberg permite que los personajes se desarrollen de manera natural, suaviza los clímax y evita los excesos emocionales que en el pasado afectaron su trabajo.
Con las chicas actuando ante la cámara como si la cámara no estuviera, la puesta en escena rehúye toda tentación de lucimiento. La narración es fluida.
Un tipo de relato cercano a lo observacional, sin dejar de lado sus "hermosas postales", que hacen que algunos espectadores se sientan cautivados. Con múltiples premios y festivales a su nombre, parece que todos están satisfechos.
Un thriller intenso que presenta varios crímenes y, al mismo tiempo, refleja la pobreza latinoamericana, lo que es precisamente lo que los compradores internacionales buscan.
Lo más destacado de la realización de Grand Corps Malade y Mehdi Idir es su proximidad con los protagonistas, que es general y abarca a los alumnos, docentes y preceptores.
Sin desbordes ni sobreactuaciones, apelando a una sobriedad clásica, el primer film en solitario de Zuber presenta la historia de un no vidente que desafía límites y sabe de secretos.
Sumerge al espectador --como todo buen documental-- en una realidad aparte, una cápsula que la vida cotidiana no muestra. Pero no se trata exactamente de un documental.
El gran mérito del director Tyler Taormina es presentar de modo absolutamente naturalizado, sin parodiarlo o criticarlo, una suerte de freakismo colectivo que caracteriza a los habitantes de una ciudad sin nombre.
Es una película off-Hollywood, en la que la sencillez expositiva y cierta dosis de atrevimiento establecen la diferencia con las pretensiones técnicas y la pacatería de la fábrica de sueños.
Es una de las películas mejor encuadradas que se hayan visto en bastante tiempo. Cada encuadre parece hecho con tiralíneas, y la fotografía en alta definición le permite a la realizadora jugar.