'Un sueño posible' es la más reciente de estas fábulas, que en otra época llenaban los especiales de televisión conocidos como “la película de la semana”. En esta ocasión, la actuación de Sandra Bullock, considerada la novia de América, logra atraer al público y hasta aspirar a un Oscar.
En su sutil llamado a la reflexión, inducido por un tempo narrativo que invita a la contemplación, 'Anunciaron tormenta' permite restablecer la lógica de esa imagen como un ícono del colonialismo blanco.
Concéntrense en aquello que a la película le interesa: las set pieces de duración y detallismo maratónicos, en las que se comparte con el espectador la infinitesimal preparación e inexorable ejecución. Quale filma los preliminares a la manera de Brian de Palma.
En términos dramáticos, la película deja en claro su mensaje, al igual que los lazos simbólicos que unen a las mujeres, o también se adentra en la farsa más evidente.
Aun cuando por momentos Seidl parece buscar deliberadamente que sus ideas previas se cumplan, el primer episodio de su trilogía 'Paraíso' nunca cae en la manipulación grosera. Y a través de la empatía con sus personajes consigue un tono siempre creíble.
El brillante ajedrecista estadounidense es un personaje complejo y escurridizo, especialmente si se lo analiza con enfoques tradicionales. La primera hora del film, aunque lucha por establecerse como un biopic, logra recobrar fuerza durante el encuentro por el título mundial.
Para que el melodrama trascienda la historia, como ocurría en la versión de Cukor, debe reflejar una cuestión de vida o muerte. En esta película, no se percibe esa sensación de riesgo, de fatalidad o de destrucción; todo parece tener una solución sencilla.
La nueva película del director de 'Mi mundo privado' se suma a su filmografía con un enfoque más accesible al estilo hollywoodense, que ya cuenta con varias obras que abordan temas de sanación y asimilación.
Como viene sucediendo con frecuencia, el sostén de 'Colossal' es su protagonista femenina, Anne Hathaway. En un papel más desafiante de lo que su imagen ha permitido hasta ahora.
Dueño de una de las carreras más admirables que cualquier actor en actividad pueda exhibir en Hollywood, tras casi cuarenta años de ninguneo académico, Bridges se luce como un cantante country en decadencia.
Suerte de comedia de borrachos, en la película de Van Groeningen hay, en lugar de sordidez, condena y castigo, una simple naturalización de la disfuncionalidad, con buenas dosis de humor y empatía para con estos feos, sucios y malos.
Expiación lograba rasgar esa cáscara, al convocar algo del orden de lo humano. 'Regreso a la mansión Brideshead' parece, en cambio, un antiguo monumento señorial, semivacío y lleno de figuras de cera.
La puesta emula casi siempre un paraíso de estampita camp. También se incluyen los medios de producción de la película. Una decisión estética, como dejar la cámara en mano en ángulos "incorrectos" en lugar de hacerlo de manera adecuada, parece responder a un manierismo naturalista.
El sexo está muy bien filmado, con un realismo poco frecuente. Lo que falta es lo demás: el desarrollo y motivaciones de algún personaje, algo que permita entrar en la historia y sentir alguna clase de empatía.
La película parece ser una reinterpretación de "La bella y la bestia", presentando a una bella que no es tan hermosa y a una bestia que no es tan temible.