'La sirenita' de 2023 cumple su función, con un poderoso final que remueve los sentimientos más estables, una perspectiva actualizada a las nuevas dinámicas, y una revisión de sus personajes en pos de otras maneras.
Cine de acción sincero, sin pretensiones aleccionadoras ni reivindicativas que levanten banderas que se ven desde lejos. No. Es una obra con reflexión, con las lecturas directas de toda historia de vida, pero sin imponer ni exaltar.
Una obra que despierta las pasiones de quienes vivieron la gloria de un atleta que fue más que suficiente, pero también es un buen recurso para descubrir las razones del afán por esta figura.
Es una serie inquietante y cautivante, que va más allá del populismo hacia los fanáticos. Se nota que sus responsables no solo aman el universo de George Lucas, sino que también lo respetan y tratan con dignidad.
Tiene una buena intención, pero se diluye en un caos argumentativo entre la burla inteligente y la congruencia de su propuesta. Es como si dos propuestas estuvieran en constante lucha en desmedro de una trama consecuente en su planteamiento.
El autor logra posicionar a sus personajes en una comedia que roza por momentos en lo absurdo, a la vez que paulatinamente también deja colar un mensaje de superación.
'Trece vidas' es una película predecible, pero no por eso poco poderosa en su desarrollo. Pues es de esas producciones que posicionan la duda constantemente.
'El último duelo' dura dos horas y media, tiempo de tensión hilvanada magistralmente por Ridley Scott con un sólido guion que hace de esta película una de las mejores del año.
Un filme que tocó una fibra muy importante para muchos venezolanos: la pasión por el béisbol. Una rivalidad que sirve de metáfora para un contexto nacional álgido, pero que también busca una reflexión.
Una obra que abre la puerta a la artista para los advenedizos, pero que deja la sensación de que faltan piezas para complementar no toda su vida, sino los momentos claves expuestos durante el metraje.
El principal atractivo de 'Napoleón' es el manejo del quehacer megalómano del protagonista, combinado con las impresionantes escenas de batallas. Este despliegue audiovisual en la pantalla grande revitaliza la magia del cine.
Ese es otro de los aciertos del documental, contar una vida de película como una película, con sus giros y sus villanos, con un clímax que así como es feliz, paulatinamente es triste en su devenir.
Es la apropiada segunda parte para un personaje que merece bastante, y a la vez, es un paso más al futuro inmediato de las franquicias de Marvel y sus nuevos rostros.
El cineasta utiliza escenas oníricas para reforzar su mensaje. Estas imágenes repiten su propósito, lo que las hace innecesarias en varias ocasiones y alargan el filme.
Es un filme entretenido de principio a fin. Dura el tiempo justo, sin necesidad de alargar lo que no necesita, precisa como un buen videojuego, y respetuosa con el mundo del que proviene.