Acusando falta de suspense, personajes flojos y un guión muy pobre, los impresionantes efectos visuales, la locura viscosa y Fassbender no pueden evitar que 'Prometheus' parezca la pariente pobre de 'Alien'.
No es una obra maestra, lo mires por donde lo mires, pero se agradece ver que una secuela se esfuerza por alcanzar las mismas alturas. Que falle no es su culpa: la original dejó simplemente el listón demasiado alto.
El punto en el que la era de Moore se desvinculó de sus raíces, representadas por Fleming y Connery, y se tornó en algo ridículo. Sin embargo, aún plantea diversos momentos de entretenimiento.
Intento bastante timorato de Disney de sacar provecho del éxito de taquilla de 'Star Wars', esta película de aventuras de ciencia ficción ligera, pero bien escrita, está bien dirigida a los más jóvenes.
Aunque evidentemente se trata de un plagio, con indicios de que Lucas llegó incluso a los tribunales, esta caravana espacial, cuyos límites son evidentes, resulta muy divertida.
Una lujosa aventura de piratas que lanzó a Errol Flynn a las pantallas de los años 30 y aseguró que los cinturones se abrocharían durante unos cuantos años más.
La impactante matanza logra captar la atención, aunque el desenlace resulta demasiado predecible y el guion a menudo parece sacado de una lluvia de ideas de Austin Powers.
Esta inusual y elegante película puede haber fallado al conectar con la audiencia estadounidense, pero demuestra que Spielberg es el director más imprevisible de Hollywood.
Soderbergh se está consolidando como uno de los mejores directores de Hollywood, aportando inteligencia a las producciones de renombre y a los presupuestos elevados.
Boorman es un narrador excepcional que evita caer en el charlatanismo o en el melodrama. Introduce la furia política en un lienzo de belleza trágica y presenta imágenes impactantes.