Esta película, a pesar de su apariencia de ciencia ficción, desperdicia la oportunidad de presentar criaturas fascinantes ya que aparenta tener un mensaje significativo.
La película busca ofrecer un puro escape de la realidad. Su esencia positiva logra contagiar a la audiencia, brindando una experiencia que se siente refrescante.
Era dulce y encantadora en su momento, pero ahora le falta la comedia o la sofisticación de las películas de fantasía para niños a las que todos nos hemos acostumbrado.
Tan negra, pecaminosa y desagradable como una semana llena de Hitchcocks, es tan fresca y embriagadora ahora como lo era entonces. En una palabra: mortal.
Una visión gloriosa de unos Estados Unidos tan agitados como relevantes, algo tan bello como ya olvidado. Sí, ha envejecido, pero su mensaje final sigue siendo profético.