Esta Mary Poppins es casi perfectamente impecable en todos los aspectos. Hablamos de Emily Blunt, la única sucesora digna de Julie Andrews. Fiel a su esencia, quizás somos nosotros quienes hemos cambiado.
Personajes demasiado estereotipados, con matices forzados para humanizarlos, no tienen el efecto divulgativo buscado. Todo está rodeado de ese cierto aire clásico, arcaico, que sólo luce en las batallas de desierto.
No es tan contenida como 'Los girasoles ciegos', pero tampoco es tan desagradable como la adaptación de Cuerda. Taberna ofrece un contexto más claro sobre lo que sucedió en esos años.
Soleado drama romántico inglés. Aunque es algo previsible, es un romance brillante y agradable para ver en estos tiempos donde es necesario redescubrir la magia de las historias.
La historia se fundamenta en los recuerdos del guionista, y el director los presenta de una manera convencional pero atractiva. No se desliza en el sentimentalismo en exceso.
Biopic que peca de querer contar todo. En vez de indagar en la oscuridad del músico, se fija en los líos de faldas, en las superficialidades. Por suerte, la interpretación de Tom Hiddleston bien merece darle una oportunidad.
El torontómetro ha empezado a bajar, con Kill Your Darlings. Daniel Radcliffe resulta poco creíble en su interpretación de Allen Ginsberg. Sin embargo, vale la pena prestar atención a Dane DeHaan.
Zambrano demuestra su habilidad en la dirección al guiarnos de manera precisa hacia los actores, logrando que la historia y la reflexión, aunque conocidas, queden en un segundo plano.
Brilla, sin ninguna duda, Austin Butler, con un gran concierto de brillo y decadencia fastuosa. Luhrmann y Elvis son una pareja perfecta en esta producción.
Secundarios de lujo para una película en la que Manville saca todas sus armas de actriz de oficio para brillar muy por encima de la historia que lleva ella sola hasta el final.
Como homenaje completo al género, la película es, en realidad, un capítulo de 'Paradox Theatre Hour', una especie de 'Twilight Zone'. Se presenta una historia sencilla pero bien elaborada.
Jeff Nichols dirige la historia de amor más hermosa del año. Un drama que se aleja de los melodramas convencionales, presentando una épica sin necesidad de heroicidades.
Tan empeñado parece que estaba Uribe en que su película de posguerra no fuera juzgada y condenada como 'otra película de posguerra' que se olvidó de lo demás. De la historia.
King escribe y dirige este thriller político en el que maneja bien el ritmo entre las secuencias más íntimas, divulgativas y revolucionarias, casi de acción.
Siendo una propuesta convencional, con solo los discursos de ellos y unas interpretaciones interesantes, la honestidad de su puesta en escena logra convencer.
'Rocketman' es un profundo estudio de la identidad del cantante. La película, producida por él mismo, se convierte en una celebración total de su figura y su trayectoria. Resulta más sincera en su enfoque que 'Bohemian Rhapsody'.
Aunque la temática y la moralidad se mantienen en sintonía con sus trabajos anteriores, en términos formales y técnicos, Chazelle logra un auténtico despegue que resulta sumamente disfrutable.