Si Allison Janney no recibe este año un reconocimiento completo en premios, será una señal de locura en Hollywood y sus alrededores. Robbie hace su debut como productora en un salto mortal que ejecuta con precisión sobresaliente.
Trae aquel caso de 1996 a una actualidad muy oportuna. En ello reside su gran valor, y en un reparto que defiende la frialdad y a veces pesadez de un drama judicial.
Michael Cuesta, con su enfoque conspiranoico de 'Homeland', desaprovecha el potencial del intenso thriller político que tenía entre manos, centrándose demasiado en una narrativa personal y realista.
La pericia de la directora al capturar las impresionantes vistas de Katmandú y el Himalaya, junto con la notable evolución de Verónica Echegui como actriz, superan cualquier prejuicio sobre ver un Españoles en el mundo.
O’Connor se esfuerza por dotar a la película de una coherencia superior a la de la serie de thrillers de acción lanzados en los últimos años. En algunos momentos logra alcanzarlo.
A la media hora de la película, durante su pase en el Festival de Toronto, algunos espectadores empezaron a abandonar la sala. La entrada triunfal de Claire Denis al género es compleja, controvertida y confusa, lo que deja sin un rumbo claro a la trama.
El escenario ofrece una excelente oportunidad para generar tensión. Todos conocen las reglas, que sin duda involucran abundante sangre y emocionantes persecuciones.
Totalmente previsible, porque no se sale ni un ápice del sentido habitual de estas historias, intenta trasladar un mensaje de éxito sano a la audiencia a la que encontrará más entretenida esta película.
¿Cuántas escenas de desnudos y cameos de celebridades pueden incluirse en una hora y media de película? Eso debieron preguntarse los creadores y productores. El viejo Ari Gold no aprobaría esta versión suavizada de la serie.
Un drama complicado, conmovedor y educativo. Edgerton demuestra una vez más su habilidad detrás de la cámara, reafirmándose como un director de gran sensibilidad y capacidad para dirigir actores.
Una tensión que Vinterberg rueda a pulso, con luz justa, traspasando el frío y la humedad de tantas horas bajo el agua. El objetivo de la película es contar la verdad de esos (melo)dramas personales.
Si el actor se despide con 'The Old Man & The Gun', será la mejor despedida posible. El resultado es tan divertido, único y emotivo como Redford probablemente deseaba. Es un claro homenaje a él y a su cine.
Demange quedó deslumbrado con una historia que tenía todos los ingredientes de un filme criminal, pero se preocupa más por estilizarlo que por explorar las raíces del problema, lo que podría haber otorgado a la película un mayor interés cinematográfico, político y social.
Deslumbrante Jessica Chastain. Es Sorkin en su máxima expresión con diálogos interminables que los actores interpretan al ritmo establecido, aunque en ocasiones esto se vuelve un poco tedioso. Sin embargo, no hay indicio de la impronta personal de Sorkin como director.
Hall desgrana bien el drama, sentimental pero efectivo. Sin embargo, el sarcasmo de su ‘Thank You For Your Service’ se desvanece al no señalar a los verdaderos culpables.