Pudo ser una gran película, pero el guion no cumplió con las expectativas. Sin embargo, lo que le falta en contenido se compensa con las excelentes interpretaciones.
Desbordante en creatividad visual, en efectos especiales realmente sorprendentes, 'Aquaman' supera en potencia de acción y aventuras a las sagas tradicionales de superhéroes.
Estupendos los efectos especiales, excesiva la duración de la película, destinada sólo a un entretenimiento adolescente basado en puros fuegos artificiales.
En síntesis, nada nuevo. La película resulta algo densa y prolongada, llena de referencias a ritmos de moda y géneros populares, como los de superhéroes o las aventuras de James Bond.
Brillante en la picardía y el descaro, sofisticada en el diseño de producción, combinando brotes feministas con responsabilidades maternales, es un amoral combo de anzuelos para todos.
La calidad de los diálogos, especialmente los entablados por la llamada "princesa del poker" y su abogado (Idris Elba), alcanza un nivel de fervor e inteligencia notable.